Enamorarse es fácil, cualquiera se enamora… vos, yo, él… hasta un cisne! Lo realmente díficil, lo que no está en ningún manual, es reenamorarse. Redescubrirse una mañana sin que haya pasado nada en particular. Te juro que no hay sensación más increíble que esa, y cada mujer tiene su forma de lograrlo… Lograr atravesar el suplemento deportivo de los domingos, las expensas, las películas de Van Damme y las compras del mes. Lograr que haya reconciliaciones que bien valen las peleas, sentir que el último beso es mejor que el primero, que la amistad entre el hombre y la mujer es solamente una teoría. Y que la mujer con la que soñás pueda ser la misma que con la que dormís. Bichi, gordi, bichichún, osita, ardillita, corazoncito, cosita, princesa. Porque mirarse es fácil, lo mágico es mirarse de nuevo…