Entre la enorme avalancha de trabajo, lectura para la facultad y trabajos prácticos, escribir se me complica mucho a veces. Suelo salir – corriendo, porque siempre me quedo dormida y llego tarde – apenas me levanto a la mañana y llegar muy tarde a la noche, dejando apenas espacio para cenar, una ducha y revisar el mail, teniendo que quedarme despierta unas horas más para poder cumplir con el resto de mis obligaciones.

Mi rutina es bastante agotadora pero me hace feliz (o por lo menos la mayor parte del tiempo). Como plus: me agarró un ataque de renovación. Con la ayuda de A. estoy rediseñando y planeando la mudanza de Insomnia a una casita nueva, y sin su ayuda estoy diseñando mi portfolio (si, ya es hora, quiero que muestre lo que puedo hacer!)

Gracias por la paciencia.