Hoy estoy sentada por última vez en mi escritorio. En mi escritorio, en mi silla, en mi computadora, en nuestra oficina. Estoy vaciando mi /home, tirando mi frasco vacío de CoffeMate, sacando mis carterlitos del corcho. Me llevo mi taza, tiro mis post-its, mis notitas, mis recordatorios. Este escritorio fue mi pequeño mundo día tras día el último año y medio.

Me despido, me voy. Es un cambio, pero un cambio para bien. Tengo un trabajo nuevo, que voy a descubrir de a poco, a partir de pasado mañana. Pero de esto no quiero hablar todavía. Hoy cierro una etapa, con lagrimitas de emoción en los ojos pero mucha felicidad.