Me gusta mucho regalar libros, porque cada vez que regalo uno regalo un pedacito de mí. Me regalaron muchos libros en mi vida, pero sólo uno tiene una dedicatoria escrita de puño, letra y corazón. “Siempre voy a estar orgullosa de vos”, dice. Y cada vez que lo veo mi corazón coraza tiembla tímidamente.

Y eso es lo que quiero que una persona sienta cada vez que lea un libro que yo le regalé. Que sonría pensando que elegí ese libro entre todos libros sólo pensando en su persona, y que su corazón se sacuda inquieto cuando vea la dedicatoria, sabiendo que no hay otras palabras iguales para nadie más. (porque aunque cite un libro, aunque repita las palabras de otro, las palabras no son iguales. ahora llevan un sentimiento adentro, como un tesoro)