Nunca hagas nada motivado por otra persona.

No vayas a un lugar porque está alguien que tal vez te encuentres, no canceles una salida por esperar un llamado, no te vayas de un lugar porque alguien no actuó como esperabas. Al final, casi siempre, te decepcionan. Y si no lo hacen, la mayor parte de las veces ni siquiera vale la pena.