Y la verdad que no voy a mentir: te amé cada noche que te tuve, pero no te puedo tener y lo sé – por un millón de razones. Me encerré en la mía, en poder tenerte, porque era como una fantasía o porque hay mucha atracción física hacia vos. Como que desde que te conocí te quise tener ahí, y una vez que te probé, quise más y más. Todavía no me empalagué. (…)

(pasó tanto tiempo y pasaron tantas cosas…)