Nunca me puse objetivos para Año nuevo. Siempre esperé cosas, sí, pero nunca les puse el límite de “este año me gustaría lograr esto” – ergo, nunca pude poner en un balance de fin de año si había cumplido “mis objetivos”, porque no los había. Busco algunas cosas, pero sobretodo las cosas me pasan sin que las espere.

Hoy tuve mi primer clase de yoga del año y me sentí bien. Tranquila y descansada, de cuerpo y de alma, y me di cuenta de que hacía mucho que no me sentía así. Recién ahora está empezando mi año, y tengo una idea bastante clara de lo que quiero barra espero para los próximos meses.

Me gustaría ser un poquito más constante. Leer más, seguir con yoga, comer más sano, mantener un peso e incluso hacer un poco de ejercicio. Comprarme una bicicleta, ver más a mis amigos, dormir mejor y hacer más lo que quiero cuando quiero hacerlo. Salir a pasear y ver el sol, ver más películas, ser más responsable y disfrutrar más lo que hago. Escribir más, también y por qué no. Volver a mis to-do lists y a cumplirlas, tener una agenda y cumplir con ella en vez de dejarla tirada después de la segunda semana. Quiero rendir los finales que tengo pendientes, aprender a decir no y a disfrutar lo que me pasa cuando me pasa. Quiero retomar el Conservatorio y volver a tocar el piano como lo hacía.Y quiero, sobretodo, no colgarme.

2011: te tengo fe.