No quiero despertarme y querer ver tu sonrisa, no quiero pensar que mi día no está hecho sin unas palabras tuyas. No quiero temblar cuando me acariciás ni sacudirme de placer cuando me besás el cuello. No quiero sonreír cada vez que te tengo cerca, no quiero sentir irrefrenables ganas de saltarte encima y llenarte de besos, no quiero soñar con vos. No quiero que me puedas con sólo acercarte a mí, no quiero sonreír pensando en vos. No quiero enmarcar las fotos juntos, no quiero que me hagas reír. No quiero sentir que todo está bien si estás conmigo, no quiero que me causes ternura. No quiero querer compartir todo mi tiempo con vos, ni quiero tener la necesidad imperiosa de hacerte feliz cada instante. No quiero querer cuidarte para que nunca te pase nada, ni descubrir que las mejores siestas las duermo con vos. No quiero que hablemos de libros y descubramos que nos gustan los mismos, ni quiero que salgamos a pasear y seamos felices simplemente estando juntos. No quiero que entiendas esos chistes que nadie más entiende, ni que hablemos con la misma facilidad de la paradoja de Banach-Tarski que del último capítulo de alguna serie. No me quiero enamorar de vos, pero creo que ya es tarde.