Cuando las emociones te sobrepasan tanto y no entendés lo que pasa, se te forma un agujero negro en el pecho y te largas a llorar en posición fetal para aguantar el dolor y exorcizarte. Pero cuando te quedás seca, ya sin lágrimas y sin dolor, pero con el agujero negro oprimiento en el pecho, lo único que podés sentir es frío. Un frío que te cala en los huesos y te hace temblar y sacudirte en el mismo lugar donde te despertaste porque te estabas sofocando del calor. Y así estoy, debajo de 6 mantas gruesas, en posición fetal temblando por un frío que no cesa, que no puedo tapar.