Soy una persona acumuladora por naturaleza: me cuesta mucho deshacerme de las cosas. Por otro lado, detesto ver todo sucio y desordenado, y muchas veces el orden y limpieza vienen de la mano del asumir que esa foto que guardaste una vez ya no la vas a volver a usar. Hasta ahora nunca me pasó de borrar algo excesivamente importante de esta manera. O por lo menos creo que si hubiera sido tan importante lo hubiera notado.

Creo que funciona a muchos niveles: es más fácil despedirse si no miramos demasiado lo que dejamos atrás.