Algunos días pienso en que me gustaría ser buena, realmente buena, outstanding en algo. Desearía que no todo me costara tanto, y que aún después de costarme no fuera mediocre en ello. No soy especialmente buena en lo que hago, ni en matemática, ni en física, ni tocando el piano, ni bailando, ni cocinando, ni dibujando, ni pintando, ni tejiendo, ni eligiendo cosas, ni jugando. No tengo talento para absolutamente nada.

¿Es un poco depresivo pensar en eso, no?