Cada tanto me preguntan "¿Dónde te ves en 5 años? ¿Y en 10?" y yo detesto esas preguntas. Hoy me di cuenta que estoy en el lugar que quería estar cuando tenía 18, pero también me di cuenta de algo más terrible: el lugar en el que estoy no es en el que quiero estar.

Supongo que significa que alcancé las metas de mi yo adolescente, pero también significa que crecí y que mis metas y mi manera de ver el mundo también cambiaron. Y supongo, también, que entonces no es tan terrible querer estar en otro lado.