flo Blog entre 2010 y 2015.

Nomevoyaolvidar

Nos gusta pensar que hay cosas que nos marcan tanto que jamás vamos a olvidar. Nos gusta mentirnos que vamos a recordar cada detalle de este momento para siempre.

La realidad es que todos crecemos y olvidamos y los detalles se vuelven más borrosos. Y ya las cosas no las recordamos como fueron si no como lo que elegimos recordar que fueron. Cada vez se vuelven más una historia que nos contamos nosotros mismos que un retrato de la realidad tal como sucedió.

Shonda Rhimes says

When people give these kinds of speeches, they usually tell you all kinds of wise and heartfelt things. They have wisdom to impart. They have lessons to share. They tell you: Follow your dreams. Listen to your spirit. Change the world. Make your mark. Find your inner voice and make it sing. Embrace failure. Dream. Dream and dream big. As a matter of fact, dream and don’t stop dreaming until all of your dreams come true.

I think that’s crap.

I think a lot of people dream. And while they are busy dreaming, the really happy people, the really successful people, the really interesting, engaged, powerful people, are busy doing.

The dreamers — they stare at the sky and they make plans and they hope and they talk about it endlessly… The buttoned-up ones meet for cocktails and they brag about their dreams, and the hippie ones have vision boards and they meditate about their dreams. Maybe you write in journals about your dreams or discuss it endlessly with your best friend or your girlfriend or your mother. And it feels really good. You’re talking about it, and you’re planning it. Kind of. You are blue-skying your life. And that is what everyone says you should be doing. Right? I mean, that’s what Oprah and Bill Gates did to get successful, right?

No.

Dreams are lovely. But they are just dreams — fleeting, ephemeral, pretty. But dreams do not come true just because you dream them — it’s hard work that makes things happen. It’s hard work that creates change. So… ditch the dream and be a doer, not a dreamer.

Maybe you know exactly what it is you dream of being, or maybe you’re paralyzed because you have no idea what your passion is. The truth is, it doesn’t matter. You don’t have to know. You just have to keep moving forward. You just have to keep doing something, seizing the next opportunity, staying open to trying something new. It doesn’t have to fit your vision of the perfect job or the perfect life. Perfect is boring and dreams are not real. Just do.

So you think, “I wish I could travel.” Great. Sell your crappy car, buy a ticket to Bangkok, and go. Right now. I’m serious. You want to be a writer? A writer is someone who writes every day — so start writing. You don’t have a job? Get one. Any job. Don’t sit at home waiting for the magical opportunity… Do something until you can do something else

Sobre la vida

Hay momentos para todo. Épocas de la vida para salir y festejar hasta perder la conciencia, y épocas para disfrutar la cena y los sillones. No todas las personas permanecen y se vuelven eternas. Que una persona esté hace mucho tiempo no se convierte en la obligación de mantenerla dentro de tu vida, y las relaciones que no evolucionan se marchitan. Lo nuevo brilla más, pero lo viejo nos engaña cuando se tiñe por la nostalgia. Nada de lo que se mantiene que valga la pena es sin esfuerzo.
Aceptar que las cosas se terminan y dejarlas ir es la vida, pero encontrar las cosas que valen la pena mantener también lo es.

El ojo de la tormenta

Es curioso como nunca nos damos cuenta de los mejores momentos de nuestras vidas mientras estamos en ellos, pero cuando pasan quedan clavados en el medio del lóbulo temporal. No sé por qué, pero no recuerdo los mejores momentos como los de mayor felicidad ni como los más importantes. Tal vez porque la felicidad funciona distinto y en lugar de hacer las cosas más vívidas las hace más intensas, y esta intensidad hace que esté tan concentrada en el momento que no los hace memorables.
No sé si era feliz, pero creo que entre los mejores momentos de mi vida están las noches en el balcón, mirando las estrellas y fumando mientras tomábamos algún trago - casi siempre el mismo. No pasaba nada en especial y pasaba todo a la vez. El mundo se arremolinaba y no nos importaba.
Tal vez es por eso que no podemos darnos cuenta de que estamos haciendo historia, porque no lo esperamos. Porque llega silenciosamente para tomar por completo una época, para hacernos más felices sin ser felices y trascender en su nada.

Coherencia

En mi rama de estudio, saber pensar y deducir cosas es mucho más importante que memorizar. Tuve un profesor de física que no me dejaba usar fórmulas "terminadas" y me pedía que los planteos a todos los problemas salieran de las integrales para casos generales (por ejemplo, para obtener la capacidad de un capacitor dada su geometría teníamos que empezar desde la integral del campo eléctrico). No me parece mal: menos cosas para recordar y más conocimiento real sobre cómo funcionan las cosas y de dónde viene todo.

Uno de mis defectos es que es soy una persona muy despistada y olvidadiza. Jamás puedo recordar dónde dejo las cosas, entonces decidí adoptar el método de la coherencia: si tuviera que guardar [cosa que busco] ahora, ¿dónde lo haría?. Puede sonar estructurado, pero siempre que guardo algo lo hago siguiendo un pensamiento lógico e intentando mantener la coherencia. Hacerlo siempre siguiendo una lógica lleva trabajo - sobretodo durante las grandes reorganizaciones de mis cosas -, pero es una regla que mantengo conmigo. Si pierdo la coherencia, entonces pierdo todo. Literalmente.

jet lag

EZE
JFK
LGA
YUL
YYZ
SFO
EZE

Sobre usar un labial rojo

Nunca había tenido un labial rojo. Los labiales rojos no son un implemento de moda, son una afirmación y un desafío al mismo tiempo. Un statement, un arma y un final boss.
Alguna vez comenté que el primer paso para sentirse bien por dentro es verse bien por fuera. Fake it 'til you make it, que le dicen. Y el labial rojo es un poco eso, es una manera de decir que me acepto como soy - para comenzar a aceptarme como soy - y a la vez es la receta mágica para la self-confidence.

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Últimamente estoy sensiblona

Dear darlin’, please excuse my writing.
I can’t stop my hands from shaking
'Cause I’m cold and alone tonight.

I miss you and nothing hurts like no you.
And no one understands what we went through.
It was short. It was sweet. We tried.

And if my words break through the wall
And meet you at your door,
All I can say is “I mean them all.”

Como en el libro

Cada vez que me bajo de un avión y espero mi valija sueño despierta con un oficial de la policía aeroportuaria que se acerca a un hombre y le dice que su valija tuvo que ser removida porque estaba vibrando. Usualmente es una afeitadora eléctrica, pero en este caso la revisó el escuadrón antibombas. Y entonces el hombre exhausto se va del aeropuerto sin su valija y gasta sus últimos billetes en llegar a la que solía ser su casa pero que ahora son un montón de cenizas.

No me olvidé

Estuve todo el día pensando en vos. No, no me olvidé. Ojalá pudiera olvidarme y todo esto dolería un poco menos. Porque sí, te extraño tanto que duele.

No puedo vivir sin vos

Hoy por la mañana me puse a escuchar un disco que era mi preferido hace algunos años, y de repente llegó a un tema que me pegó muy fuerte, más por los recuerdos que por otra cosa. Más que canción es una carta llena de sentimiento. Incluso dudo que tenga melodía, porque si la tiene no puedo recordarla.

Pero la letra... oh, la letra. Es emoción pura. Es los secretos compartidos, es la intimidad, es la sensación de que falta algo. Es seguir adelante. Y entonces reza "and I love you, I swear that's true, I cannot live without you."

Eso me puso a pensar en todas las veces que leí, escuché y dije "no puedo vivir sin vos". Pienso que es un poco cierto y un poco no. Poder puedo, pero no quiero. No quiero vivir sin vos es una frase mucho más acertada pero también menos dramática y que deja explícita nuestra voluntad.

Pero qué cierto es eso de "no poder vivir sin vos". Las personas que nos tocan tan profundo en nuestras vidas no nos dejan nunca. Cambian nuestra manera de pensar, de ver y sentir el mundo. Y no es que sea algo malo, pero cuando algo te cambia tanto el rumbo que se te olvida como era tu vida antes es fácil dejarse llevar por la idea de que las cosas nunca fueron de otra manera. Y lo más curioso es que probablemente tampoco vuelvan a serlo.

We agree to disagree

Siempre fui una persona de opiniones extremas: amo u odio, pero casi nada me resulta indiferente. Las cosas "son geniales y no entiendo como el resto no lo ve" o "son horribles y deberían morir". Una de las cosas más importantes que aprendí en el último año es la tolerancia. Algo que queremos que los alumnos entiendan cuando les explicamos qué es la motivación y cómo debe utilizarse al dirigir un equipo es que a todos nos mueven cosas distintas, y que eso tiene que ver con nuestro background y nuestro valores. Curiosamente, enseñándolo lo aprendí.

Hace unos meses leí "Ender's game" de Orson Scott Card y me encontré con una frase maravillosa, en la que Ender explica su genio táctico:

In the moment when I truly understand my enemy, understand him well enough to defeat him, then in that very moment I also love him. I think it's impossible to really understand somebody, what they want, what they believe, and not love them the way they love themselves. And then, in that very moment when I love them, I destroy them.

Y creo que ahí está la clave: es imposible entender en serio a una persona, sus motivaciones, lo que creen y lo que aman y odiarlos. Es imposible odiar lo que se entiende hasta los huesos.

En el último año me vi expuesta a un montón de situaciones que me hicieron cuestionarme lo que está bien y lo que está mal. Y me convertí un poco en relativista: excepto algunos casos extremos, no hay cosas que estén inheremente bien o mal. Nada es tan bueno ni tan malo, y que otras personas no tengan las mismas ideas que yo sobre las cosas no hace que lo que opinen esté mal. Ya no intento ganar discusiones y hacer entender a la otra persona, si no que intento entender a la otra persona. Dirán que me volví tibia, pero yo prefiero verlo como un tipo de crecimiento personal.

364 días después

A mí no se me da casi nunca por hacer balances, pero mañana es mi cumpleaños y este año fue tan duro emocionalmente que me puse a hacer un odioso repaso mental. Veinticuatro: significa que el año que viene van a ser 25, un cuarto de siglo, y ya de solo decirlo siento que me estoy poniendo vieja.

En estos últimos 364 días decidí desafiar mis límites y salir de mi zona de comfort. Y la pasé mal, muy mal. Sufrí, pero soy demasiado terca como para rendirme. Si los trabajos fueran relaciones, podría decir que me partieron el corazón dos veces cuando intentaba escaparme de una relación abusiva. Me dejé estar y me dejé llevar, en general para mal. Decidí no dejar que me ganaran las circunstancias, que yo podía ser más fuerte. Pero no sé si lo fui. Luché contra mi corazón que pugnaba por ser feliz, por seguir una pasión. Dejé que me enjaularan la energía y me apagaran la motivación.

Los veintitrés años fueron, sobretodo, de autoconocimiento: de conocer mis límites, mis motivaciones, mis pasiones. No todo fue malo: decidí ir detrás de uno de mis sueños y me salió bien. Aprendí a separar, a disciplinarme y a controlar los impulsos. Bueno, eso último no me salió tan bien. Dejé de postergar y empecé a cumplir con lo que quería.

Y por eso, este cumpleaños me espera mejor de lo que creía: con un nuevo destino laboral, con un nuevo desafío, con nuevas alegrías y un futuro que, desde acá, se ve muy, muy brillante.

Sobre leer

The best moments in reading are when you come across something - a thought, a feeling, a way of looking at things - that you'd thought special, particular to you. And here it is, set down by someone else, a person you've never met, maybe even someone long dead. And it's as if a hand has come out, and taken yours.

(Alan Bennet en The History Boys)

For the record

Hoy lloré de felicidad.

5 minutos para el impacto

Me despierto o algo así. No sé si realmente estoy despierta porque voy con los ojos cerrados. Mis neuronas se toman su tiempo para hacer sinapsis, casi que puedo sentir el impulso eléctrico viajando por ellas como si fuera en cámara lenta.
Algo me llama la atención, algo no está funcionando. Algo que debería estar ardiendo toma lugar en el entumecimiento. Neurona 1, neurona 2, dendrita, núcleo, axón, dendrita, núcleo, axón. La información se queda quieta y no entiendo por qué, pero tampoco entiendo que no estoy entendiendo.
Un obstáculo salvaje ha aparecido. Instinto de preservación, yo te elijo. El instinto de preservación ha utilizado "Self-defense". Ha sido inefectivo.
Las neuronas se agitan. Señores, prepárense para el impacto. Ha sido un placer volar con ustedes.

Cinco años

Cada tanto me preguntan "¿Dónde te ves en 5 años? ¿Y en 10?" y yo detesto esas preguntas. Hoy me di cuenta que estoy en el lugar que quería estar cuando tenía 18, pero también me di cuenta de algo más terrible: el lugar en el que estoy no es en el que quiero estar.

Supongo que significa que alcancé las metas de mi yo adolescente, pero también significa que crecí y que mis metas y mi manera de ver el mundo también cambiaron. Y supongo, también, que entonces no es tan terrible querer estar en otro lado.

¿Cuándo fue la última vez que sentiste tus miedos volverse realidad?

trapped

Mejor no hablar de ciertas cosas

Hay cosas de las que no quiero hablar. Muy en el fondo pienso que si no hablo de ellas de alguna manera no son reales, como cuando era chica y cerraba los ojos... tal vez si no creo en ello entonces no existe. Tal vez si no hablo de ello no pasó.

De vez en cuando vienen a mi cabeza episodios aislados o épocas enteras de mi vida de las cuales todavía no puedo reírme, o por lo menos "para adentro", y aunque ya no pueda (o prefiera) recordar las emociones asociadas - la vergüenza y el dolor, sobretodo - me gusta pensar que si sacudo la mano y dejo de pensar en eso, tal vez se va a borrar de la historia. Nadie tiene por qué saberlo.

Alguna vez leí que las situaciones más fuertes de nuestras vidas dejan una impresión tan profunda que con tan solo pensar en ellas podemos revivir las emociones que nos provocaron, volver a sentirlas como si nos estuvieran pasando en ese instante por primera vez. A veces, cuando pienso en estas cosas, deseo con todas mis fuerzas poder dejar de evocar esas emociones, dejar de sentir otra vez la vergüenza que me provoca y que nadie conoce. Pero entonces pienso en otras cosas y pienso en que sí, que por suerte puedo olvidarme de algunas cosas, y de las que no puedo olvidarme con el tiempo  puedo reconciliarme y dejar de revivir el dolor.

The Holstee Manifesto

This is your life.
Do what you love, and do it often. If you don't like something, change it. If you don't like your job, quit. If you don't have enough time, stop watching TV. If you are looking for the love of your life, stop; they will be waiting for you when you start doing things you love.
Stop over analyzing, life is simple.
All emotions are beautiful. When you eat, appreciate every last bite. Open your mind, arms, and heart to new things and people, we are united in our differences. Ask the next person you see what their passion is, and share your inspiring dream with them.
Travel often; getting lost will help you find yourself.
Some opportunities only come once, seize them.
Life is about the people you meet, and the things you create with them so go out and start creating.
Life is short.
Live your dream, and wear you passion.

(fuente)

Buena para nada

Algunos días pienso en que me gustaría ser buena, realmente buena, outstanding en algo. Desearía que no todo me costara tanto, y que aún después de costarme no fuera mediocre en ello. No soy especialmente buena en lo que hago, ni en matemática, ni en física, ni tocando el piano, ni bailando, ni cocinando, ni dibujando, ni pintando, ni tejiendo, ni eligiendo cosas, ni jugando. No tengo talento para absolutamente nada.

¿Es un poco depresivo pensar en eso, no?

Memoria emocional

Estoy escuchando una banda que conocí un poco a través de él, o que por lo menos solía escuchar en la época en la que estábamos juntos, tal vez la escuchábamos juntos, no me acuerdo. Solamente sé que en este momento estoy escuchando esa música y me recuerda tanto a todo él que no me resulta doloroso sino que me provoca un torrente de recuerdos emocionales que podría decirse que me causa un poco de rechazo. A veces pienso que es lindo tener asociadas las cosas a las emociones en el recuerdo, pero a veces pienso que a algunos recuerdos me gustaría amputarles las emociones.

Niebla

Esta semana es gris: hay humedad, niebla y llueve mucho. Estoy escuchando un tema depresivo de Lionel Richie en loop porque sí, porque tengo ganas de escucharlo una y otra vez. La oficina queda en un piso ocho, con vista al río. No tengo alrededor edificios altos que me tapen la niebla, que me disimulen que afuera está tan oscuro que parece de noche.

Pienso que la niebla de afuera está también un poco adentro y que hace un tiempito que me está costando ver el camino. La vida no tiene las flechitas que tiene la autopista para indicarte a qué velocidad deberías ir cuando la niebla no te deja ver lejos.

La niebla me tiene apática. Es un estado molesto, de calor y frío pero a la vez de nada, de gris. Necesito que llueva, que truene, una emoción que me sacuda la vida o que salga el sol y llegue la primavera y las flores y los colores y los domingos en el parque sin llevar abrigo.

TGD

Muy probablemente ustedes nunca lo entiendan. Con suerte, nunca sabrán lo que es ver a la lucecita de tus ojos crecer y ver que no entiende el mundo. No van a entender la frustración de que no pueda pronunciar las palabras, ni la desesperanza que provoca visitar médico tras médico. Nunca van a pensar que quizás es demasiado tarde y el tiempo se te escapa de las manos mientras ella sigue en toda su inocencia de no entender que es distinta al resto. Tal vez nunca van a tener que batallar con la impotencia de no poder hacer las cosas más fáciles para ella, de ver como todos esos esquemas que para cualquiera son tan intuitivos en su cabeza son el esfuerzo mayor. Nunca van a querer pegarle a ese chico que se burla de ella porque no puede aprender a leer. Nunca van a entender que cada vez que veo a alguien con alguna variación del TGD la veo a ella. Y que yo me muero si a ella le pasa algo, y que si no puedo hacer del mundo un lugar más simple para ella, voy a luchar mientras pueda para que todos los que me recuerdan a ella lo tengan. Y ahora la tengo acá, al lado, coloreando, sin entender por qué tiene que levantarse a las cinco de la mañana para ir a otro médico, otro neurólogo que la va a mandar a hacerse un montón de estudios y que va a decir que no sabe cuál es su problema ni cómo solucionarlo. Y tampoco entiende que pueda haber algo mal en ella, si es tan feliz.

Every single time

- Hola, ¿vos sos la diseñadora?
- No, yo soy la programadora.
- Ah, como sos mujer...

Esas pequeñas epifanías

Un día, paralizado frente al cambio, te das cuenta de que no entendés nada de lo que te dicen, no sabés lo que estás haciendo y que estás inventando respuestas. Otro día, como quien no quiere la cosa, te das cuenta de que tus padres no son superhéroes y tampoco saben todo. Después te cae la ficha y lo entendés: las personas pasan la mayor parte de su vida sin saber a ciencia cierta qué es lo que están haciendo, haciendo camino al andar. Y entendés que la verdadera esencia del éxito (con lo que sea que signifique ser exitoso para cada uno) en la vida radica en aprender a improvisar sobre la marcha, y que parezca que uno sabe lo que está diciendo.

My one and only you

Sobre los nuevos principios

(si le hacen click pueden verlo en tamaño completo)

Siempre vacío la papelera sin mirar lo que hay adentro

Soy una persona acumuladora por naturaleza: me cuesta mucho deshacerme de las cosas. Por otro lado, detesto ver todo sucio y desordenado, y muchas veces el orden y limpieza vienen de la mano del asumir que esa foto que guardaste una vez ya no la vas a volver a usar. Hasta ahora nunca me pasó de borrar algo excesivamente importante de esta manera. O por lo menos creo que si hubiera sido tan importante lo hubiera notado.

Creo que funciona a muchos niveles: es más fácil despedirse si no miramos demasiado lo que dejamos atrás.

Un breve recordatorio

"La vida empieza al final de tu zona de comfort"

Peace is a state of mind

Punto y aparte

Si entraron al blog habrán notado que todo lo que había ya no está. Había matado al blog, pero unos días después me arrepentí y de a poco empecé a revivirlo. Tengo todo el contenido guardado, pero todavía no sé si quiero recuperarlo. Tal vez lo suba en un subsitio o tal vez lo importe dentro de la misma base de datos en la que va este nuevo blog. Si lo trasladamos al papel, todavía no sé si este punto y aparte está en una hoja en blanco.

23

Ahora lo entiendo… al menos eso creo.

Lo que se ve y lo que dejo entrever, ahora lo entiendo… al menos eso creo. Quiero volver a callar aquella palabra que nunca mencionamos, sería inevitable repetir la misma escena una y otra vez. Tal vez sea cierto: lo que queremos no es lo que hacemos, lo que buscamos esconde un defecto… es la manera en la que construimos el momento, la acción, el movimiento. ¿A vos qué te parece, qué pensás al respecto? Mejor no me lo digas, guardemos secretos, tengo una lista de películas que quiero ver. Coincidimos y no es casualidad, ¡qué mala suerte, no es casualidad!

Escuchaba este tema hoy y pensaba que es una buena descripción de nosotros. Que siempre era todo un juego de silencios, y que lo que buscábamos tenía un defecto: no podía ser. No puede ser, y seguro eso tenga que ver con la manera en la que buscamos lo que queremos, en la que construimos nuestras ideas.

Primavera, Verano, Otoño, Invierno y Primavera otra vez

Hoy tenía ganas de escuchar eso

Sobre las consecuencias

No creo en la suerte. Creo que es algo que la gente (esa que tiene la necesidad desesperada de creer que existe algo más) inventa para relacionar de forma causal a una persona con las cosas que pasan. No creo en el karma, ni en la energía cósmica, ni en el destino, ni en “era lo que tenía que pasar”. Si creyera en Dios, me enconmendaría a él. Como no creo, tomo la completa responsabilidad por mi futuro y lo que pueda pasarme. Entiendo, con el pleno uso de mis facultades, que mis decisiones – las cuales tomé con total libertad y haciendo ejercicio de mi voluntad – tienen sus consecuencias y que yo soy la única persona responsable por ellas. Y créanme, nada me asusta tanto como esa simple idea de que todo lo que pueda pasar es simplemente mi culpa. (Ya que estamos, la culpa no inherentemente mala, sobretodo cuando se trata de responsabilidad). Tomar un decisión se convierte en un hecho sumamente complejo en el momento en que uno se vuelve consciente de los efectos de la misma. Ver las consecuencias de manera tan nítida nos provoca pánico, nos inmoviliza y nos hace balbucear un “No sé”. No sé también es una decisión.
Y acá estoy, sentada en la que probablemente sea la noche más difícil de mi vida, esperando a que lleguen mis consecuencias.

Memento

Hace poco empecé un cuaderno. Escribo un texto cada día, sobre un tema determinado, intentando focalizarme y no irme por las ramas. Es más un entrenamiento personal que otra cosa: escribo casi todos los días y los textos son cada vez más largos. Ayer un profesor me preguntó que hacía, qué tanto escribía, con mi letra pequeña. Le respondí “escribo, escribo para no olvidarme“. En ese momento lo dije casi sin pensar, pero me di cuenta después de que no podría haber dicho algo más acertado.  Al final sí, escribo para no olvidarme de lo que pienso, quiero y siento, escribo para no olvidarme de cómo escribir. Muchas veces me quejé de mi inhabilidad para expresarme, entonces escribo como un deportista entrena, escribo como entrenamiento para expresarme mejor.

What could and should have been

Muchas veces me pregunto qué hubiera pasado si no hubiéramos sido lo suficientemente valientes para ir en busca de lo que queríamos o si no hubiéramos sido lo suficientemente cobardes como para dejarlo ir. A veces pienso cuánto me hubiera gustado que las cosas fueran distintas, pero entonces recuerdo todo eso que hablamos sobre cambiar a la gente y cómo las chicas quieren al Che para afeitarlo, y pienso que si las cosas hubieran sido distintas entonces vos no habrías sido vos. Pienso en todo lo que hablo con vos y que no puedo hablar con nadie más porque nadie me conoce tanto, nadie más lo entiende.

Odio pensar en los what if.

Subtepass

- Te hago un cambio: te cedo el asiento si me cuidas a la chica. Asegurate de que llegue sana y salva.

Me sentí casi como la princesa en los videos. Dos estaciones más tarde le decía a mi todavía confundido guardia asignado “disculpame pero no puedo, no puedo”, justo antes de salir corriendo a refugiarme en la estación por tercera vez. Calor, mucho calor. Sentía que me moría, que se escapaba todo mi ser por la boca.

Y entre los delirios de la fiebre soñé con él. Una clase de geografía o matemática. “Era uno de mis compañeros, y ni siquiera uno de los brillantes.” Entonces nos escapamos, nos besamos y la boca se me llena de cerezas o de mariposas.

Espirales

Creo que es de público conocimiento mi fascinación por la matemática y, sobretodo, su aplicación en el mundo real. Un tema que me fascina especialmente es la proporción áurea, y consecuentemente la sucesión de Fibonacci. Una de mis ídolas, Vi Hart, hizo un video muy interesante sobre la relación entre espirales, Fibonacci y las plantas:

Tomboy

It was customary for every circle hostess to invite her neighbors in for refreshments, be they Baptists or Presbyterians, which accounted for the presence of Miss Rachel (sober as a judge), Miss Maudie and Miss Stephanie Crawford. Rather nervous, I took a seat beside Miss Maudie and wondered why ladies put on their hats to go across the street. Ladies in bunched always filled me with vage apprehension and a firm desire to be elsewhere, but this feeling was what Aunt Alexandra called being ‘spoiled’.

Scout Finch, en To Kill a Mockingbird de Harper Lee

Sobre los ecos de los árboles caídos

Hace ya muchos años hice un taller de baile. Tengo leves recuerdos de algunos ensayos y de la sensación de tener una obligación los sábados a la mañana, que cumplía con placer. No recuerdo caras ni nombres, y perdí contacto con toda la gente que me rodeaba en ese ambiente, o que supieran que yo estaba en ese taller. No tengo fotos, ni videos, ni ningún tipo de registro de que todo eso haya realmente sucedido. ¿Cómo sabemos que las cosas pasaron si no tenemos ninguna prueba de ellas?

Casi como Pandora

Siempre tengo ganas, sobretodo en verano. Tengo ganas de pintar y dibujar, de hacer yoga, de tomar té helado. Tengo ganas de salir a pasear por los parques y andar en bicicleta. Tengo ganas de cuidar mis plantas y que crezcan lindas. En diciembre tengo ganas de comer pan dulce y hacer tortas, de jugar a ser Bob el Constructor y armar cosas en madera. Tengo ganas de hacer cosas creativas y disfrutar de cada segundo. Tengo ganas de ser feliz.

Micro

Volvemos a esta época en la que me da un poco de culpa dejar tan abandonado el blog, pero que hay tantas cosas que ocupan mi atención y energías que dedicarle un tiempo a escribir (y a tener granas de escribir, y a tener sobre qué escribir) no es una opción demasiado viable.

Mientras tanto, de a ratos me decanto por opciones que no requieren tanto esfuerzo mental. Cada tanto pueden ver algunas cositas que me interesaron en Tumblr o en Pinterest.

You make me feel like a whole again

El tiempo, por ejemplo

Antes tenía una curiosa manía de abrir blogs para superar mis duelos. Después de una ruptura muy fuerte en mi vida –  de esas que marcan un antes y un después más fuerte que otras – empecé un blog bastante particular, incluso para mí. El motto era algo como volver a aprender a ser yo, ahora sin vos. Durante los 5 meses que duró ese duelo, posteaba exclusivamente las letras de canciones que sentía que quería dedicarle, cada vez que tenía ganas de hablarle y sabía que no podía. Fue un cliché tras otro, pero era algo que necesitaba hacer para exorcizarme y dejarlo ir. Con el paso del tiempo las heridas fueron sanando, cada vez pensaba menos él y eso se reflejaba en el blog: la cantidad de posts gradualmente se iba reduciendo. El último mes, una sola canción que se despedía diciendo poder decir adiós es crecer. (Y sí, con ese adiós crecí, con todo lo bueno y lo malo)

Un poco de idiomas

En la adolescencia, muchos flashean con El Señor de los Anillos y aprenden a hablar y/o escribir en quenya. Otros tantos adoran Star Trek y por eso aprendieron klingon. A mí no me gustan ni el Señor de los Anillos ni Star Trek, por eso aprendí esperanto.

Corazón Coraza

Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza

porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro

porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.

“Ella”

Más allá de mis propios deseos y necesidades en una relación, siempre quise ser Ella para el otro: esa mujer en la que piensan, la que es única y lo invade todo. La que se escribe con mayúscula y se encuentra en cada libro, frase o canción. La que hace que le brillen los ojos cuando habla. Tal vez alguna vez lo fui, mejor dicho, tengo la certeza de haberlo sido una vez – porque para él sigo siendo Ella, aunque ya empañada por los años e idealizada por la ausencia.

La lucha contra los instintos

Toda mi vida me caractericé por ser una persona desordenada. Acumulaba pilones de cosas sin ningún criterio más que el temporal – tiempo desde que fue usado por última vez – y sin ningún motivo real. Se asombrarían de las cantidades de folletos, entradas, revistas y pasajes que acumulé durante años.
Cuando me mudé, apareció en mí un instinto totalmente opuesto, casi como respetando la tercer ley de Newton: empecé a ordenar cuasi compulsivamente. Ya había notado en mí una fuerte tendencia a mantener las cosas ordenadas mediante catálogos, pero con el tiempo se volvió más extremo. Empecé a tirar cosas que antes nunca hubiera tirado, a rechazar el apego emocional a las cosas materiales y a apreciar los espacios limpios y ordenados. Ordenar se volvió una necesidad imperiosa de mi cuerpo, un mecanismo para sentirme mejor conmigo misma, para compensar el desastre en otras áreas.
Y entonces todo cambió. Volvió mi desorden personal, pero ahora batalla con la necesidad ya-no-tan compulsiva de ordenar. Y en eso estamos.

Bomba de tiempo

Lloro y ya no sé ni por qué lloro, le digo. Ya no lloro por este estúpido examen, ya no lloro por asuntos del trabajo, ya no lloro por la plata. Llorás porque en estos últimos 3 días te pasaron un montón de cosas fuertes y ya empezaba a ser inhumano que lo tomaras tan bien, me dice, eventualmente ibas a explotar… eras una bomba de tiempo.
Y le digo que ya sé por qué lloro: lloro porque tengo el alma cansada, porque no puedo ser autosuficiente, porque siento que fracasé. Lloro porque tengo miedo de ser inútil, porque tengo miedo de saltar al vacío, porque el tiempo pasa y yo sigo acá viendo las cosas pasar, crecer, sintiendo el pánico de quedar estancada porque quiero tantas cosas y es tan poco el tiempo que resigno la mitad de las cosas en pos de un objetivo realista, pero la otra mitad sigue siendo tanto que mi cuerpo dice basta, basta para mi y basta para todos.

Este tema siempre me levanta el ánimo

Baby, you’re a firework
Come on, show ‘em what you’re worth

Desorden

(La primera noche después de la mudanza)

Me: no sabés lo que es mi habitación, l’apocalipsis.
I.: es lógico, pero ya te agarrará el ataque y va a quedar todo ordenado alfabéticamente según el color con mayor porcentaje del objeto en cuestión
¿Ya hablé por acá sobre mis issues con el orden?

Agnitio

F.: Yo te conté que mamá siempre piensa que tenés algún familiar sordo, no?
Me: No, no me contaste. Justo hoy me preguntaron si algún familiar mío era sordo… por qué piensan eso?
F.: Por qué aprendería alguien que no conoce a ningún sordo lenguaje de señas? Nadie entiende tu amor por el conocimiento sin motivo aparente.

Y yo debo confesar que conozco muy pocas personas con esa misma ambición de conocimiento.

El color rosa no existe

En serio, no existe. Bah, la luz rosa no existe. Acá la explicación física al respecto:

Coffin problems (los problemas judíos)

En las décadas 70 y 80, el Departamento de Matemática de la Universidad Estatal de Moscú le negaba sistemáticamente el ingreso a la gente judía. Los maestros eran presionados a no aceptarlos, inventando todo tipo de cosas: límites o cupos inexistentes, requisitos incumplibles, problemas cuasi imposibles que se le daban a estos “indeseables”. (La matemática Tanya Khovanova escribió un artículo muy interesante sobre como vivió muy de cerca esta discriminación).

Es sobre estos problemas que quiero hablar. Hoy estuve leyendo un paper sobre los Coffin problems – como los llamaban – que eran una colección de problemas matemáticos especialmente preparados para ser tomados en el examen oral de ingreso a los «judíos y otros indeseables». El mecanismo era simple: si no resolvía exitosamente el problema, era rechazado. Los problemas estaban diseñados para parecer medianamente simples a primera vista y con una solución casi siempre elemental, aunque básicamente imposible de encontrar. Que la solución fuera elemental era clave: evitaba las quejas en la universidad…. después de todo, la respuesta era simple. El asunto era cómo llegar a ella.

Algunos de estos problemas llegaron a manos de Tanya Khovanova en el verano de 1975, mientras estaba en un campamento de verano sobre matemática preparándose para las Olimpiadas Internacionales de Matemática, representando a la Unión Soviética. Uno de los mejores profesores de matemática de la época, Valera Senderov (quien fue arrestado en el año 82, porque al Partido Comunista no le gustaba lo que estaba haciendo… pero esa es otra historia),  les acercó una colección de problemas que pudo ir recopilando en secreto. La idea era que este equipo que se estaba preparando para los Olimpiadas resolviera los problemas, así Senderov podría entrenar a otros chicos judíos y prepararlos mejor para pasar el tan temido examen oral. Durante el mes y medio que estos ocho estudiantes – los mejores en matemática del país – tuvieron en su posesión estos problemas, solo pudieron resolver la mitad. Creo que esto da un indicio muy claro del nivel de dificultad.

Un ejemplo de estos coffin problems:

Halle todas las funciones F(x): \Re\rightarrow\Re tal que para cualquier x_1, x_2 se cumple la siguiente desigualdad:

F(x_1) - F(x_2) \leqslant (x_1 - x_2)^2

Con los años, Tanya finalizó sus estudios y emigró a los Estados Unidos, donde mucho tiempo después publicó los problemas que tenía en su poder y las resoluciones que había encontrado. Varias personas empezaron a responder con problemas que habían enfrentado en sus propios exámenes orales, y fue evidente algo: no todos los problemas tenían soluciones elementales, sino que había enunciados intencionalmente ambiguos, algunos eran realmente difíciles y otros simplemente imposibles. El viernes pasado publicó un paper, más que interesante, con una selección de los problemas que fue encontrando con los años y sus soluciones. Si les interesa la matemática, es un must-read.

Para más referencia, el sitio original de Tanya es este: http://www.tanyakhovanova.com/coffins.html . Y para más material sobre el antisemitismo en la Universidad Estatal de Moscú, recomiendo el libro You failed your math test, Comrade Einstein, de M. Shifman

(Y nota mental, este blog necesita LaTeX urgente)
(Edit: gracias a la grosa de Marina Torchiari, ahora este blog tiene LaTeX)

50 metros planos

A veces, cuando F. viene a visitarme, me avisa que está llegando mediante un mensaje que dice que está a 1 cuadra. Entonces me pongo las pantuflas, bajo lo más rápido que puedo – o que el ascensor me permite, en realidad -, corro los 50 metros que faltan para encontrarlo (a veces, a riesgo de ser atropellada por los autos que circulan mi transitada esquina) y le salto encima al mejor estilo The Notebook.

(Nunca me fijé si la gente nos miraba raro, pero tampoco me importa, sobretodo cuando estoy cerca suyo)

There’s no getting over you

Algunas personas son un camino de ida. Ya nunca volvés a ser la misma después de conocerlos, ni podés volver a ver a la gente como lo hacías, ni a sentir como antes, ni a separarte por completo de su existencia.

Así fue él para mí.

Pasatiempo que consiste en llenar los huecos de un dibujo con letras, de manera que, leídas estas en sentido horizontal y vertical, formen determinadas palabras cuyo significado se sugiere.


A veces creo que tengo algún tipo de problemita.

Ese agujero negro

Cuando las emociones te sobrepasan tanto y no entendés lo que pasa, se te forma un agujero negro en el pecho y te largas a llorar en posición fetal para aguantar el dolor y exorcizarte. Pero cuando te quedás seca, ya sin lágrimas y sin dolor, pero con el agujero negro oprimiento en el pecho, lo único que podés sentir es frío. Un frío que te cala en los huesos y te hace temblar y sacudirte en el mismo lugar donde te despertaste porque te estabas sofocando del calor. Y así estoy, debajo de 6 mantas gruesas, en posición fetal temblando por un frío que no cesa, que no puedo tapar.

Lista de cosas que son mejores cuando estoy con vos

  • cocinar
  • comer
  • dormir
  • pasear
  • estudiar
  • jugar
  • leer
  • ver películas
  • ir a clase
  • escuchar la lluvia

Nobody’s perfect

When I’m nervous I have this thing, yeah, I talk too much
Sometimes I just can’t shut the hell up
It’s like I need to tell someone, anyone who’ll listen
And that’s where I seem to fuck up

Yeah, I forget about the consequences
For a minute there I lose my senses
And in the heat of the moment my mouth starts going
The words start flowing, oh

But I never meant to hurt you
I know it’s time that I learned to
Treat the people I love like I wanna be loved
This is a lesson learned

La pregunta es

¿Cómo no enamorarme de vos?



El problema

¿Sabés cuál es mi problema? Que me estoy enamorando de vos. Y cuando me enamoro soy todo lo insegura que puedo ser y tengo miedo de que vos no sientas lo mismo, de que vos no te estés enamorando. Me siento estúpida queriendo llenar la Internet de corazoncitos, teniendo ganas de estar todo el tiempo al lado tuyo – y que dos días a la semana no sea suficiente. Me molesta de repente sentirme tan dependiente de tu persona, tener pánico a pensar que todo esto a vos no te pasa y en realidad pensás que soy una pesada terrible.

Borrador número 1300

Qué sé yo. Respiro profundo, pienso, intento escribir.
No sé qué quiero decir.
No, todavía no estoy lista para hablar de esto.

El resto de mi vida

I love that you get cold when it’s 71 degrees out. I love that it takes you an hour and a half to order a sandwich. I love that you get a little crinkle above your nose when you’re looking at me like I’m nuts. I love that after I spend the day with you, I can still smell your perfume on my clothes. And I love that you are the last person I want to talk to before I go to sleep at night. And it’s not because I’m lonely, and it’s not because it’s New Year’s Eve. I came here tonight because when you realize you want to spend the rest of your life with somebody, you want the rest of your life to start as soon as possible.

Out of your league

-Lo estás metiendo en un juego que no puede jugar, estás fuera de su liga – me dijo. Tenía razón.

Dijo Nick Hornby en High Fidelity:

But I still felt a fraud. I was like all those people who suddenly shaved their heads and said the’d always been punks, they’d been punks before punk was even thought of: I felt as though I was going to be found at any moment, that somebody was going to burst into the college bar brandishing one of the anorak photos and yelling, ‘Rob used to be a boy! A little lad!’, and Charlie would see it and pack me in. It never occurred to me that she probably had a whole pile of pony books and some ridiculous party dresses hidden away at her parents’ place in St Albans. As far as I was concerned, she had been born with enormous earrings, drainpipe jeans and an incredibly sophisticated enthusiasm for the works of some guy who used to splodge orange paint around.
We went out for two years, and for every single minute I felt as though I was standing on a dangerously narrow ledge. I couldn’t ever get comfortable, if you know what I mean; there was no room to stretch out and relax. I was depressed by the lack of flamboyance in my wardrobe. I was fretful about my abilities as a lover. I couldn’t understand what she saw in the orange paint guy, however many times she explained. I worried that I was never ever going to be able to say anything interesting or amusing to her about anything at all. I was intimidated by the other men on her design course, and became convinced that she was going to go off with one of them. She went off with one of them.

The lesson I learned from the Charlie débâcle is that you’ve got to punch your weight. Charlie was out of my class: too pretty, too smart, too witty, too much. What am I? Average. A middleweight. Not the brightest bloke in the world, but certainly not the dimmest: I have read books like The Unbearable Lightness of Being and Love in the Time of Cholera, and I understood them (they were about girls, right?), but I don’t like them very much (..)
Even so, you’ve got to know when you’re out of your depth. I was out of my depth with Charlie; after her, I was determined never to get out of my depth again.

El secador de pelo

Soy una persona que usa mucho el secador de pelo: tengo una tendencia a lavármelo en momentos poco oportunos, tales como justo antes de dormir o 10 minutos antes de salir al frío polar. Secarse el pelo es un rito totalmente femenino, una técnica, un momento de concentración e intimidad.

Toda mi vida tuve en casa un “secador de pelo profesional”, de esos que traen un montón de accesorios y aire frío/caliente. Era enorme, negro, imponente, con terminaciones en aluminio y un aro para colgarlo. Ese secador de pelo era el que usaba mamá cuando yo era chica, y fue el que seguí usando hasta mi adolescencia, para no enfermarme cuando iba a bailar con las chicas… hasta que se quemó. No recuerdo como pasó pero un día largó olor a quemado y no prendió más… fue un giorno tristisimo. Al poquito tiempo mi mamá me regaló un secador nuevo, un pocket de color blanco y violeta marca Rowenta que hacía juego con mi juego de planchita y demás accesorios estilísticos. Dos velocidades – solo calor – y ni un puto accesorio.

No les puedo explicar lo que sufrí con ese secador de pelo. Practiquísimo, si, pequeño, si, portátil, de viaje, ES TODO LO MISMO. Tardaba siglos en secarme el pelo, después quedaba todo lleno de frizz, y al salir, con el primer vientecito, volaba toda mi dedicación al carajo. Llegaba a todos lados indefectiblemente con una porra al mejor estilo Bob Patiño (a menos que acto seguido al ritual de secarme el pelo, hubiere utilizado la planchita para alisarlo…. pero las planchitas son otra historia).

Sumemos a ese secador de juguete el hecho de que me mudé, y conmigo se mudó el secador, y que muchas veces (ahora en invierno, y sobretodo a la noche) me baño en casa de mis padres. Entonces es inevitable el resfrío y esconderme debajo de un ridículo gorrito de lana para volver a casa, rogando que no me toque ninguna ventisca que haga sacudir hasta la última de mis vértebras. Encontré la excusa perfecta: dejo en casa de mis padres el secador portátil ¡y me compro uno de verdad!

Decidí pasar por cierta conocido local de electrodomésticos. Ay, que molesto, quinientos secadores en exhibición y a mí me parecían todos iguales. Entonces me puse específica: que tenga aire frío y boquilla direccionadora; preferentemente que tenga eso de los rayos iónicos o como sea que le digan que hace que te agarre menos frizz, y suma puntos si además tiene difusor y es de “bajo nivel de ruido”. Así y todo, me seguían pareciendo iguales pero pude descartar algunos. Finalmente, me decidí por el GA.MA Forza: bello, cositas iónicas, boquilla direccionadora, golpe de frío, difusor y hasta bajo nivel de ruido.

Llegó el momento de la verdad: hora de probarlo. Tenía el pelo húmedo todavía (y lleno de frizz, porque me había bañado en la casa de mis padres y había salido al frío sin secármelo, donde me agarró un viento helado) así que fue una situación apropiada para hacerlo. Lo prendí y no lo podía creer: era magia. Usé la boquilla, el difusor, el golpe de aire frío. Para cuando terminé, mi pelo estaba seco e impecable: ni una gota de frizz. Además estaba suavecito y brillante, pero creo que eso se debe al shampoo que estoy usando. Entonces mi novio me mira, y después de recalcar que soy como una nena con juguete nuevo, me dice “estás hermosa”.

Mitosis

Si hay algo a lo que no me puedo acostumbrar es a despedirme de él. Es dejar ir una parte de mí. No importa cuanta veces nos digamos que no falta tanto para volver a vernos, a veces tan solo una tarde, no siento que se vuelva más fácil: cada vez que me despido es como si fuera la primera vez. Y cuando llego a mi cuarto todo me queda grande, la cama es enorme y me falta su calor. Me falta poder estirar mi mano y encontrarme con su piel. (lo peor de cuando no está es dormirme sin tener nada que abrazar, y despertarme sintiendo que me falta algo – o todo – y sobretodo que hace mucho frío)

El último mensaje

Sabés que aunque hayan pasado años, y muchas cosas en el medio, nunca pude dejar de amarte. Que lo lea quien sea, me tiene sin cuidado, pero quiero sacármelo de adentro. Ya lo dije muchas veces y se que hice las cosas mal y por eso me merezco que ahora ni me registres, pero lo que siento por vos nunca va a cambiar.
Nunca. Porque fuiste… y seguís siendo la persona que más feliz me hace. Y aunque no quieras que me odie, si me odio. Porque por mi idiotez en su momento te perdí, para no volver a recuperarte.
De última, siempre podés borrar este mensaje. Te amo.

Quería guardar este mensaje acá

Momentos #1

Me mira mientras estoy concentradísima intentando hacer foco y no moverme porque estoy usando un tiempo de exposición larguísimo y soy incapaz de mantenerme quieta y me dice que le encanta verme sacando fotos. Entonces levanto los ojos y la foto me sale desenfocada, pero él me está mirando con cara de embobado y me hace sonreír.

Verte como te ven mis ojos

Yo, en una foto que me sacó él una tarde mientras estudiábamos.

(si la ven en grande, pueden verlo a él en el reflejo de mis ojos)

A bit like heaven

La noche empieza con una película perfecta: graciosa en la justa medida, romántica, mágica y ambientada en el París de los años 20. Tenía mucho de él, mucho de mí y eso hizo que fuera aún más especial para los dos. Le sigue una caminata bajo las luces de la avenida, bordeando el parque, hasta un lugar escondido en un pasaje perdido. Las únicas dos personas en el salón del restaurante, que a su vez es el salón de una casona.

La comida es por demás deliciosa, sentados frente a la chimenea mientras de fondo suena jazz suave. Entre plato y plato lo invito a bailar al ritmo de Sinatra, él y yo en el medio del salón como si no hubiera nada ni nadie más en el mundo. Nos reímos. Hablamos de ciencia, números, política, sociedad y reafirmo a cada instante la buena conversación que tenemos.

Después de la cena, volvemos caminando por la zona de las casas antiguas que soñamos tener algún día para nosotros. Así, bajo la llovizna de una Buenos Aires fría y llena de niebla, compartimos la intimidad de nuestros corazones. Le doy el beso de las buenas noches en la puerta de casa, esperando no despertarme nunca más de este sueño.

I don’t need no other lover

Somewhere in her smile she knows,
That I don’t need no other lover.
Something in her style that shows me.
I don’t want to leave her now,
You know I believe and how.

Señores, hemos llegado a una encrucijada

Necesito preguntarle a la gente que me lee porque estoy en una encrucijada. No es la primera vez, pero esta vez es más grave: temo que me quedado sin inspiración para escribir sobre cosas románticas que no sean terriblemente gomosas. Estoy feliz y enamorada y me gusta compartirlo, pero probablemente canse un poco leer tanto sobre mi bienestar emocional.

¿Empiezo a escribir sobre otras cosas? ¿Dejo de reprimir todos los posts pegajosos color rosa que se me ocurren? ¿Bajo la frecuencia de publicación? ¿Los mecho con otras cosas? ¿Si empiezo a mechar posts de corazones rotos y cosas que se me ocurren de ficción o relaciones pasadas no van a creer que es una incoherencia? Es hora de un trabajo de instrospección.

The morning after

Un día le dije “vos no sos un hombre con el que quiero ir al cine o a cenar y después volver a mi casa a dormir en mi cama sola, sos el hombre con el que quiero ir al cine, a cenar, y después volver a dormir,  amanecer enroscada en vos, remolonear y desayunar juntos.”

You can stand under my umbrella

You have my heart
And we’ll never be worlds apart
May be in magazines
But you’ll still be my star

When the sun shines, we’ll shine together.

Infalible

Cuando estaba decidida a portarme distante y reprimir mis ganas de él toda la noche, me da la mano entre los mares de gente y me dice “tengo muchas ganas de darte un beso”

thnks fr th mmrs

One night and one more time
Thanks for the memories
even though they weren’t so great
“He tastes like you only sweeter”

(ese tema siempre fue nosotros.
y ahora sí, se terminó)

Phi

phi = (1+sqr(5))/2

1.61803398874989484820458683436563811772030917980576
28621354486227052604628189024497072072041893911374
84754088075386891752126633862223536931793180060766
72635443338908659593958290563832266131992829026788
06752087668925017116962070322210432162695486262963
13614438149758701220340805887954454749246185695364
86444924104432077134494704956584678850987433944221
25448770664780915884607499887124007652170575179788
34166256249407589069704000281210427621771117778053
15317141011704666599146697987317613560067087480710

500 dígitos de phi. El amor.

1.6180339887

You’re the only one

Well I saw you with your hands above your head, spinning around, trying not to look down but you did, and you fell, hard on the ground. Then you stumbled around for a good ten minutes, and I said I’d never seen anyone look so dumb before and you laughed and said I still know how to turn you on though. You’re the only one who drags me kicking and screaming through fast dreams, you’re the only one who knows exactly what I mean. And I probably forgot to tell you this, like that time when I forgot to tell you about the scar, remember how uncomfortable that made you feel? See you’re not what I expected but you’re the only one who knows how to handle me and you’re such a great kisser and I know that you agree. I hope you can forgive me for that time when I put my hand between your legs and said it was small, cuz its really not at all… I guess there’s just a part of me that likes to bring you down just to keep you around, cuz the day that you realize how amazing you are, you’re gonna leave me. You’re the only one who holds my hair back when I’m drunk and get sick, you’re the only one who knows exactly what I mean.

Sos la piedra con la cual no puedo parar de tropezar

Y entonces él viene y me abraza de atrás cuando me estoy peinando y pienso que quiero más de eso y que él es lo más lindo que me pasa.

 

Uno de esos días

A veces tengo esos días en los que me siento fea, redonda, hinchada. Siento la piel fea, el pelo grasoso y reseco y en líneas generales mal conmigo misma. Miro mis fotos y me siento Miss Piggy. Hoy es uno de esos días en los que me siento totalmente insegura de mí, de mi carrera, de mi trabajo, de mi relación, de lo que sé, de lo que quiero de lo que espero. Mi cuerpo necesita pelear, llorar, dormir, pero sobretodo su normalidad. Malditas hormonas.

Contrapunto (algo se siente demasiado bien)

Acariciarte la cintura entre la gente, robarte besos de a ratitos – cuando nadie nos ve -, contenerme de llenarte de abrazos cuando estamos rodeados de gente. Ser un par de casi desconocidos para el resto, pero ansiar secretamente cada segundo de nuestra intimidad. Reconocer tu aroma entre la gente y provocarte por debajo de las mesas para que me mires con mirada cómplice. Susurrarte al oído cuánto te quiero en medio de una conversación sobre temas serios e importantes con otras personas. Distraerte con mimos mientras estamos juntos y atendés el teléfono.

(todas esas pequeñas cosas)

No me quiero enamorar

No quiero despertarme y querer ver tu sonrisa, no quiero pensar que mi día no está hecho sin unas palabras tuyas. No quiero temblar cuando me acariciás ni sacudirme de placer cuando me besás el cuello. No quiero sonreír cada vez que te tengo cerca, no quiero sentir irrefrenables ganas de saltarte encima y llenarte de besos, no quiero soñar con vos. No quiero que me puedas con sólo acercarte a mí, no quiero sonreír pensando en vos. No quiero enmarcar las fotos juntos, no quiero que me hagas reír. No quiero sentir que todo está bien si estás conmigo, no quiero que me causes ternura. No quiero querer compartir todo mi tiempo con vos, ni quiero tener la necesidad imperiosa de hacerte feliz cada instante. No quiero querer cuidarte para que nunca te pase nada, ni descubrir que las mejores siestas las duermo con vos. No quiero que hablemos de libros y descubramos que nos gustan los mismos, ni quiero que salgamos a pasear y seamos felices simplemente estando juntos. No quiero que entiendas esos chistes que nadie más entiende, ni que hablemos con la misma facilidad de la paradoja de Banach-Tarski que del último capítulo de alguna serie. No me quiero enamorar de vos, pero creo que ya es tarde.

De la cabeza al papel

Más de una vez planteé lo difícil que me resulta plasmar las emociones en las palabras. No hablar sobre lo que me pasa, sino realmente transmitirlo, representar con palabras la magnitud de las emociones. Admiro a la gente que lo logra, que te habla y transmite tan bien el sentimiento que casi podés sentirlo en tus tripas. Hoy estaba pensando muchísimo en todo lo que quería escribir, pero cuando realmente me senté a escribir, sentí que ya no tenía ganas de hablar de eso, o que por lo menos lo que pensaba resulta una oración totalmente insípida.

The L word

Si voy a ser 100% honesta, una sola vez me enamoré de verdad. Una sola vez me enamoré perdidamente, con ese amor profundo que no obedece a razones y por el que estaba dispuesta a entregar hasta la última de las células de mi cuerpo. Me consta que fue mutuo y que él tampoco volvió a enamorarse. Probablemente fue mi única relación que se terminó por los motivos correctos, como debía ser. Tiempo después, cuando volvimos a vernos, todo fue como debía ser: sin cabos sueltos, sin reminiscencias, sin intentos patéticos de volver a ser lo que ya no éramos. Sería lindo volver a enamorarse.

La misma esencia

Mi nariz es muy particular, muy sensible a los olores: cualquier olor, lindo o feo, me llega con mayor intensidad. Identifico muy fácil los perfumes y la comida que se está cocinando sólo por el olor. Hace un tiempo me crucé en la Oblogo con este texto de Darío Kullock y sentí muy en el fondo lo que decía: todas las personas tienen su aroma particular (nada huele como mamá, o como casa). Con las relaciones, esto se vuelve todavía más fuerte y casi tangible. Cuando estamos juntos, él me huele, como si me estuviera respirando, y me dice que es adicto a mí. Ahora que él no está acá siento su aroma tan particular y es como si pudiera venir a darme un abrazo y llenarme de besos en cualquier momento. Es ese aroma el que me hace sentirme protegida y sonreír con la mirada perdida, lo único que apacigua esta cosa insalubre de extrañarlo tanto.

Pasitos

No me cuentes todo en los primeros cinco minutos, vamos de a pasitos. Dejame conocerte. El primer día hablemos de comida. De cuánto te gusta el arroz con todo y de cuando probaste eso que no te gustó. Recomendame el local donde comprás aceite y después mandame un mensaje diciendo “tenés que probar la sopa de calabaza de ese lugar”. Yo voy a recomendarte un lugar donde almorzar y después vas a decirme que no te mentí en nada y que comiste muy bien.

Otro día vamos a hablar de que me gustan mucho los gatos y te vas a reír de los rasguñones que tengo en los brazos diciéndome emo. Me vas a contar sobre mascotas exóticas y tal vez te gusten más los perros. Otro día vamos a hablar de las salidas nocturnas y vamos a estar de acuerdo en que hicimos las cosas que correspondían a nuestras edades y ahora “estamos viejos” y preferimos los bares.

Un día vamos a hablar de películas y me vas a decir que tu placer culposo es ver películas pochocleras donde no se respetan las leyes de la física. Otro día vamos a hablar de música y me vas a contar que ibas a clases de salsa y yo voy a empezar a molestarte con un “vayamos a clase de tangos”. Un día me vas a hablar por chat porque no sabés como reiniciar la partida de ajedrez en la computadora nueva y yo me voy a reír un poco. Y otro día vas a acompañarme a un concierto sin que te lo pida y yo te voy a explicar qué es lo que está haciendo el director.

Y entonces, un día, de repente, voy a encontrarme sentada en la cama y descubriendo que te extraño.

El chispazo

Ya alguna vez escribí por acá que no creo en el amor a primera vista pero si en otra cosa, en una especie de intuición o sensación (lamentablemente, más de un post al respecto sigue en eterno borrador). Por suerte, mi amiga Ceci – con la que hablé del tema más de una vez – puso en palabras todo lo que yo quería decir pero no encontraba cómo. Vayan y lean.

Crónicas de mudanza: el placard y las ocasiones especiales

Ya mi amiga Elen contaba en un post que próximamente se va a mudar y eso la llevó a hacer una limpieza profunda de armario. Yo me crucé con sentimientos similares a la hora de hacer la limpieza del placard. Con la mudanza, me di cuenta de que soy una acumuladora crónica: tickets, entradas de cine, remeras, medias, millones de cosas que quedaron de alguna vez y que me llenan de recuerdos.

Hablando con ella, coincidimos profundamente en una cosa: con la mudanza, se tiran las bombachas viejas. Las que se van al nuevo hogar son las bombachas más lindas, las que te quedan bien, las más nuevas. Las más viejas no tiene sentido llevarlas ni guardarlas, sin importar cuántos recuerdos traigan: ocupan espacio y NO las vas a usar (o no deberías usarlas, por lo menos). Mudarse es una oportunidad para dejar ir todo lo que es hora de dejar ir y llevarse todo eso nuevo y lindo que guardábamos, sobretodo para ocasiones especiales.

Hace un tiempito me compré un perfume carísimo bajo la premisa de que era “para ocasiones especiales”. Con esto de la mudanza, caí en la cuenta de que las ocasiones especiales no existen. Nunca la ocasión es lo suficientemente especial como para que valga la pena, entonces no guardemos nada para las ocasiones especiales. Salgamos siempre maquilladas, con la ropa, el perfume y los tacos como si fuera un día especial. Porque, si vamos a entrar en clichés… siempre es un día especial.

Wake up call

Domingo. 6am. Suena el celular

- Hola
- Hola, ¿qué pasa?
- Nada, te extraño
- Yo también… ¿estás borracho?
- No, no estoy borracho
- (risas) ¿seguro?
- Si, boba, estoy seguro
- ¿Y qué hacés despierto?
- Estudio, insomnio… Te extraño, quiero verte.

¿Cómo decir que no? Porque yo también.

Sabe como hacerme sonreír

Él dice: che, hace mucho que no te veía
Él dice: estás lindísima

Mil margaritas

Me quiere, no me quiere
Me quiere mucho, poquito o nada?
Mil margaritas voy a destruir
Hasta que sepa lo que sentís por mí

Random facts: cinco cosas que no, edición fans

  1. No entiendo el fanatismo extremo por una banda ni por un género musical.
  2. Nunca sé los nombres de los integrantes de las bandas…
  3. …Y no entiendo el llamarlos por su primer nombre como si fueran amigos.
  4. Análogamente, nunca sé los nombres de los actores en las películas.
  5. No sigo series, sobretodo porque me olvido y me da fiaca.

Inimputable

Desde que me mudé estoy aprendiendo a vivir casi sin mirarme al espejo. No porque me haga la superada, sino porque no tengo más que uno en el baño y es solo para ver mi pelo. Esto hace que tenga que vestirme casi por intuición, ya que la mayor partes de las veces no tengo ni idea de cómo me queda lo que me puse hasta que llegué al espejo full-size del hall del edificio y ya es muy tarde para volver a cambiarme.

Sin embargo, esto hizo que en vez de cometer crímenes contra la moda, perdiera la vergüenza al como-me-queda  - que hacía que me cambiara 7 veces antes de salir y terminara siempre en la apuesta segura – y lograra looks bastante fashionables. De repente, me animé a usar chalecos, oxfords, vestidos y medias largas que nunca sentía que me quedaran bien…. y resulta que sí, me quedan bien. O por lo menos, no me veo en el espejo lo suficiente como para pensar que no es así.

UPDATE: El fin de semana me regalaron un espejo body-size, así que ahora volví a verme completa. Igual pienso seguir  jugándome con lo que me pongo, eh.

Algo va a quedar

Últimamente pienso mucho en él. En él, en nosotros, en lo felices que éramos y me entran unas ganas terribles de volver. No sé si de volver a querernos, de volver a enamorarme, de volver a él, de volver a tener 17 años o de volver a ser feliz y sentirme completa. Mentiría si dijera que no sé por qué estoy pensando en él, pero creo que no viene al caso. Además, volver con él no es una opción, porque cuando pensás en volver solamente te acordás de las cosas lindas… y no se te cruzan todas las escenas de celos estúpidas, las veces que te dejó plantada o cuando te metió los cuernos con otra. Dos veces. Ponele.

Al final tenía razón cuando cantaba “Va a ser mejor que empiece a olvidar porque queda mucho tiempo por delante, algo va a quedar adentro tuyo siempre… algo que yo te dejé alguna vez, porque no voy a olvidarte nunca más

Tenés la receta justa para hacerme sonreír

Acostumbrado, equivocado. No veo el cielo, está nublado. Apareciste sin que te buscara nadie, no esperaba encontrarte ahí… tal vez tu risa no tenía sombras, no tenía cara… fue todo lo que ví. Me prestaste un beso, me prestaste calma, me prestaste todo lo que me faltaba. Tenés la receta justa para hacerme sonreír y todo el tiempo sabés lo que asusta, sabés lo que gusta estar con vos. Me robaste el cuerpo, me robaste el alma, ya es tuya la voz con la que antes cantaba. Me quitas el sueño, me quitas el habla… pero si estoy con vos, no necesito nada. No te preocupes, no necesito nada.

Random fact #7

  • No sé lidiar con la decepción. (más con la decepción que genero que con la que generan en mí)

Odio las paradas de colectivos

Si hay algo que odio es que mi tiempo y mi vida no dependan de mí. Tuve ganas ganas de recibir amigos, pero ellos no podían. Tuve ganas de ir al cumpleaños, pero el colectivo nunca vino. Y por nunca vino, me refiero a que estuve – literalmente – dos horas sola en el frío y oscuridad esperándolo.

Al final es un poco metáfora de mi vida: la felicidad es algo que está pasando muy lejos de donde estoy, y yo sigo esperando el único colectivo que me puede llevar. (y mientras tanto, veo llegar e irse infinidades de gente en infinidades de colectivos, y eso es un poco también como mi vida)

Batería baja

Batería baja es el estado de mi vida en general últimamente. El celular constantemente con el cartelito de “Batería Baja”. Poca batería en el celular, pocas ganas de todo, de nada, de algo, poco ánimo, poca suerte.

Mañana festeja su cumpleaños alguien que quiero mucho. Me ofrecen recibir mañana en mi casa a amigos. No sé que voy a hacer. Sé lo mucho que significa (probablemente más que nadie) que alguien vaya a tu cumpleaños, sobretodo si hace frío y es lejos. Pero entonces me agarran esos miedos de siempre: ¿y si me pierdo? ¿y si estoy sola? ¿y si me siento desubicada? ¿y si me aburro? Ojalá no me importara, pero ya me pasó que no me importara y los resultados no fueron tan buenos. Ya me perdí, ya me sentí sola, aburrida y desubicada. Sobre recibir a amigos en casa… no tengo ganas, tampoco – por lo menos hoy. No tengo ganas de todo lo que implica hacerlo. Tal vez mañana me sienta más animada… ¿será tarde mañana para invitarlos? ¿Y si los invito y después me agarra otro de esos ataques antisociales?

The Loser

Estoy leyendo un libro que me cuesta mucho leer. No sé si es por la horrible traducción del alemán al inglés (o tal vez la traducción no es mala, sino la forma en la que está redactado el libro en su idioma original lo es) o por lo mucho que me pega lo que dice. Es un libro que mete el dedo en la llaga, juega con las heridas que todavía no terminaron de cerrar. Entonces cada cierto tiempo necesito dejarlo un rato e intercalar con otros libros que se me hacen más agradables. No dejo de leerlo porque es algo que hace mucho tiempo quiero leer y porque realmente me interesa la historia, pero me toca tan de cerca que  a veces es difícil no sentir que en realidad está hablando de mí.

Manos que hablan

Hace ya casi un mes empecé el primer nivel de un curso de L.S.A. (tiene un por qué estoy estudiando esto, pero no tengo muchas ganas de hablar de eso). No puedo explicar lo feliz que me hace o lo divertido que es. La semana pasada pasé las 100 señas (creo que llegué a 114, y después me di cuenta que también sé contar hasta 100, así que eso suma por lo menos 25 señas más) y ya puedo decir pequeñas frases con un poco de sentido. Todavía “hablo” muy lento, pero de a poco voy mejorando (ya puedo deletrar cosas en dactilográfico a una velocidad no tan lame) y no paro de devorar videos en YouTube de canciones, cuentos y charlas en LSA – claro que el 80% de las veces entiendo la mitad de las cosas. LSA me abrió un universo nuevo de gente, de cultura, de costumbres, de formas de ser y expresarse (y si hay algo que a mí me encanta es aprender nuevas maneras de expresarme)

 

De yapa, el alfabeto dactilológico

edit: Por sugerencia de mi amigo j0an, les comento que el lugar donde estoy haciendo el curso es el Instituto Villasoles. No sólo tienen el curso de LSA (son 6 niveles, yo recién estoy por el primero!), sino que además tienen la carrera terciaria de Intérprete. El lugar es excelente y hay muy buena onda! No tengan miedo!

22

(this is how 22 years old looks like)

Top ten de sexy songs

10. Peggy Lee – Fever
Con este tema la temperatura empieza a subir. Uhf, esos bajos acompañados únicamente por la voz de Peggy Lee, a media luz… fiebre!
09. The Beatles – I want you (She’s so heavy)
No conozco a nadie más que le guste este tema, pero es mi top ten y pongo lo que quiero. Es simple, straightforward: I. WANT. YOU. La guitarra que acompaña la voz, metiendo algún que otro vibrato, es magia. ¡Y no me hagan de hablar del solo!. I want you so bad it’s driving me mad!
08. Alicia Keys – Fallin’
A primera vista el tema puede parecer desubicado en la lista, pero escúchenlo bien. El manejo de Alicia de su voz en el estribillo me puede.
07. Aerosmith – Cryin’
El principio es todo. El resto de la canción es muy buena para mantener el clima, pero ese principio es digno de comienzo de noche apasionada a la luz de las velas.
06. Marvin Gaye – Let’s get it on
A classic. Let’s love, baby!
05. Eric Clapton – Wonderful tonight
La guitarra de este tema debe haber animado a más de uno a dar ese primer paso. Ideal para poner de fondo en situación romántica también.
04. George Michael – Careless Whisper
Ese saxo, ese saxo… hace suspirar a cualquiera. ¿Hace falta más explicación?
03. The Beatles – Oh! Darling
Oh! Darling no está primera solamente porque los dos primeros temas del top ten son demasiado. Empieza este tema y manos y bocas se descontrolan. La versión que hicieron Dana Fuchs y Martin Luther McCoy en Across the Universe también es excelente (la pasión puede escucharse en el When you told me you didn’t need me anymore…)
02. Guns N Roses – Since I Don’t Have You
Otro tema que no conozco a nadie más que le guste pero que para mí es el tema más sexy del mundo. Slash en la guitarra, el piano, Axl Rose poniéndole su marca personal…. pero sobretodo Slash y sus solos de guitarra.
01. Aerosmith – Crazy
Todo este tema es perfecto: la armónica, la voz de Steven Tyler, las guitarras, todo, todo, todo. Si no te da ganas de saltarle a alguien encima es porque en las venas no te corre sangre.

Plaza y media

Me mudé. Sí, finalmente pasó. De repente fueron muchos cambios y ahora tengo mi propio hogar, con mis reglas. Tengo un balcón que da a la calle, en el cual me da sombra un árbol pero por el cual entra mucha luz. Tengo una cocina que adoro, en el cual puse un desayunador que armé yo solita y en la cual está todo ordenado. El living está perfectamente ordenado y siempre huele rico, suavemente avainillado – todavía no está “terminado”, pero ya tiene casi todo lo que va a tener.
Y en mi cuarto… mi cuarto fue lo más grande. Cama nueva, escritorio nuevo-viejo, mesa de luz nueva-vieja y mañana llega la cajonera. Lo único que vino conmigo fue la biblioteca, el resto de los muebles que me acompañaron desde la infancia (la cómoda con su espejo de princesa y la mesa de luz haciendo juego, sobretodo) quedaron en “la casa vieja”. Pasé de una cama de una plaza a un mundo nuevo de plaza y media, a poder estirarme y hacer mucha fiaca, e incluso a tener espacio para estar agradablemente acompañada.
Esta plaza y media es como la clave: más espacio – pero mío – con todas sus responsabilidades: ahora que las cosas se hagan dependen de mí. Cocino, lavo, plancho, limpio. Ahora sí: soy ama de (mi) casa.

Lunes

Hoy no sé de qué quiero hablar así que voy a escribir 3 párrafos casi inconexos. Me estoy mudando, tal vez podría hablar de eso. De limpiar en profundidad un baño, de barrer y encerar pisos, de embalar y desembalar cosas. Podría hablar de lo raro que es comprimirse y aprender a adaptarse a un lugar totalmente nuevo. Podría hablar de la energía bistromática, también.

Nunca compré tantas cosas “para el hogar”, ¡si hasta una caja de herramientas me compré!. Es todo un presupuesto, pero a la vez me pone muy contenta y me siento un poco Susanita. Por estos días la ropa y los cosméticos no me llaman la atención, puedo pasarme HORAS dando vuelta por los bazares.

Quiero una charla de café, sentarme en la cama o en el sillón con mi snuggie a leer y ver un montón de películas. No veo la hora de que toda esta transición se termine. Quiero siestas durmiendo abrazada a mi gata (que por cierto, ahora la veo dormir y tengo ganas locas de irme a dormir también). Quiero vacaciones, también – por suerte es un fin de semana largo debido a Semana Santa.

Mario y yo

Cuando tenía 12 años, todos estaban convencidos de que iba a estudiar Letras. Escribía mucho, sobretodo poesías en las que me lamentaba por penas de amores imaginarios. Mario llegó a mi vida así, a los 12 años, entre una agenda que citaba Táctica y Estrategia, y el Corazón Coraza que me regaló mamá. Por esa época devoraba a Neruda, Amado Nervo y, sobretodo, a Sor Juana Inés de la Cruz (hombres necios que acusáis a la mujer sin razón…).

Durante la adolescencia y mi joven adultez me desencanté de la poesía. Me parecía cursi – y a mí lo cursi no me gusta. Pero entonces lo vi, ahí, esperando la tregua… Mario me estaba llamando desde su prosa. Empecé el libro con escepticismo, pero lo terminé enamorada: había vuelto a mi vida.

La prosa de Benedetti tiene algo que resulta coloquial y hasta terriblemente familiar. Es cualquier cosa menos un español neutro, es el vecino de la esquina contándome su vida. Describe las emociones y las situaciones como cualquiera lo haría, dando la sensación de casi estar hablándome de frente, exclusivamente a mí.

Cuando me crucé con la borra del café decidí leerla sin dudarlo. Era Mario, llamándome otra vez, no me equivocaba: esto es amor.

HTCPCP 418: I’m a teapot

Estoy avanzando vorazmente con la caja de té preciosa que me regaló A. en la Navidad de 2009. Qué rica que es y cómo me gusta el té. Placer, placer, placer.

Basta para mí, basta para todos

Se terminó. Yo decido que se terminó.
Ya no voy a mirar atrás, es la última despedida.
Esto es un punto final.

La respuesta es negativa

Armarme de valor.

Enfrentarte.

Que respondas.

No saber qué decir.

Encontrar, decirlo. Tratar de no sonar hiriente.

Responder, con palabras fuertes.

Lágrimas en los ojos.

La respuesta es negativa.

(abrazame.)

Lo más lindo

No cambio por nada en el mundo un segundo con vos.

La vida después del amor

Tuvo minas. Yo sé que las tuvo, no porque él me contara sino porque ellas de alguna manera se enteraban de mi existencia y se encargaban de que yo me enterara que estaban ahí. Sin embargo, también me consta de que a pesar de tenerlas a sus pies, rogándole que las amara, él siempre dijo que no. Y esto no sólo me lo dijo él, sino que estas mismas chicas se encargaron de hacérmelo saber: the bad boy broke their hearts!

Ay, chico malo, nadie me dijo el motivo por el cual les decías que no, simplemente se limitaban a informarme que habías roto sus corazones también. El mecanismo era siempre el mismo: escucharlas, reconfortarlas, hacerlas sentir únicas y queridas, especiales…. y luego aclararles que no quería nada romántico. Entonces despechadas venían a mí, y yo me preguntaba ¿qué hace a un corazón cerrarse? ¿Cómo se vuelve a abrir?

Manitas

No soporto la falta de curiosidad, no querer saber cómo funcionan o qué hay detrás. Cada vez conozco más gente que nunca se preguntó por qué, que acepta sin cuestionar. (Gente que nunca en su infancia quiso desarmar una radio, por ejemplo, o no se preguntó por qué el cielo es azul). Me pone nerviosa esa falta de motivación. Con razón el país está como está (?)

Señoras que somatizan

Mi cuerpo da señales muy muy claritas de stress: dolores musculares inexplicables en zonas que no fueron ejercitadas ni estuvieron en una mala posición al dormir y un fuerte dolor de cabeza, entre la frente y los ojos.

Por suerte, entre el Paracetamol 650, tacitas de té, libros lindos y yoga, no la estoy pasando tan mal.

Pavadas que me alegran la vida

Me compré una cámara nueva e hice un cheesecake de Nutella que quedó muy rico :)

el título es un homenaje a mi amigo Facu

Chapa y pintura

Sentirse una reina, feliz consigo misma, es un proceso. No es solamente despertarse un día y sentirse linda, porque probablemente cuando llegue la noche nos miremos al espejo y nos odiemos un poquito.

Primero hay que empezar a quererse, ponerse algo lindo, ponerse linda, verse linda. Sentirse linda: un par de tacos altos, un par de medias con ligas en un día como cualquier otro te hacen sentirte una diva y caminar como tal. Peinarse lindo, hacerse rulos o la planchita sin una razón especial.

El segundo paso – y probablemente el más complicado – es sostenerlo y hacerlo costumbre. Maquillarse aunque una no tenga ganas, ponerse un perfume rico aunque el día tenga todas las de ser un mal día. Pensar el outfit como si fuéramos a encontrarnos con él, aunque ese día ni siquiera tengamos una reunión. No ser inconsciente, tampoco: no ponerse unos tacos eternos si vamos a tener que caminar mucho, por ejemplo. Está bueno de vez en cuando mimarse: ponerse cremas con olor rico para tener la piel linda, ir a hacerse las manos a una peluquería, y por qué no, aprender a hacérselas una misma.

Puede sonar superficial, pero va más allá de lo estético. Hay que dejar de creer en las ocasiones especiales y empezar a hacer las cosas solo porque tenemos ganas. El secreto es uno solo: nos vemos bien cuando nos sentimos bien. Proyectamos: una mujer que se siente bien, proyecta seguridad. Y esa seguridad, créanme, hace la diferencia.

A simple statement

La gente no cambia. Puede gustarle más o menos algo, pueden cambiar modas, puede preferir un trago sobre otro que antes no prefería, puede tomar decisiones distintas, puede creer otras cosas, puede negar cosas que dijo, puede cambiar su discurso, pero al final de todo, en lo realmente importante, la gente no cambia. Es difícil entenderlo a veces, pero es así.

Late night confessions

Porque él llega y me saluda con un beso, o me agarra de la cintura, o me da un abrazo porque tengo frío y entonces ya no me quedan dudas ni inseguridades. Todo se borra con uno de sus besos. No necesito más.

And that’s why he’s my best friend

-Me vas a matar cuando te cuente esto.
-¿Qué hiciste ahora? No no, mejor dicho, ¿con quién te metiste ahora?

Me hacés bien

Te quiero, pensé. Te quiero, sos muy linda, me hacés bien… yo te dije. Y me dijiste algo de la energía, transformá la mala en buena me dijiste. Te quiero porque no sé por qué me hacés bien.

Pra você lembrar

Mesmo de longe eu queria te fazer
Sentir tudo o que eu sinto por você
Às vezes queria poder te ter
Às vezes me sinto invisível pra você

Cinco minutos

Cinco minutos bastan para soñar toda una vida, así de relativo es el tiempo.

Mario Benedetti

Pequeños placeres y casualidades

  • Bajarme del colectivo y ver que te estás bajando del mismo y no te había visto.
  • Que las puertas del ascensor se estén cerrando y justo entres a alegrarme la mañana.
  • Viajar 20 minutos extra, pero al lado tuyo.
  • Bajar las escaleras y encontrarte esperándome en el andén.
  • Ver tu sonrisa del otro lado de la calle, mientras esperamos que corte el semáforo.
  • Que me llegue un mail tuyo con una carita feliz como asunto, diciéndome “Buenos días!”
  • No mandarte mails en toda la mañana, ceder a la tarde, y recibir como respuesta un “Ya te estaba extrañando.”
  • Agarrar dos Oblogos, una para mí y una para vos, y llegar sólo para ver que vos también agarraste dos: una para vos y una para mí.
  • Sentarnos en la plaza y reírnos mirando el cielo.

New Year Resolutions, take 2

Nunca me puse objetivos para Año nuevo. Siempre esperé cosas, sí, pero nunca les puse el límite de “este año me gustaría lograr esto” – ergo, nunca pude poner en un balance de fin de año si había cumplido “mis objetivos”, porque no los había. Busco algunas cosas, pero sobretodo las cosas me pasan sin que las espere.

Hoy tuve mi primer clase de yoga del año y me sentí bien. Tranquila y descansada, de cuerpo y de alma, y me di cuenta de que hacía mucho que no me sentía así. Recién ahora está empezando mi año, y tengo una idea bastante clara de lo que quiero barra espero para los próximos meses.

Me gustaría ser un poquito más constante. Leer más, seguir con yoga, comer más sano, mantener un peso e incluso hacer un poco de ejercicio. Comprarme una bicicleta, ver más a mis amigos, dormir mejor y hacer más lo que quiero cuando quiero hacerlo. Salir a pasear y ver el sol, ver más películas, ser más responsable y disfrutrar más lo que hago. Escribir más, también y por qué no. Volver a mis to-do lists y a cumplirlas, tener una agenda y cumplir con ella en vez de dejarla tirada después de la segunda semana. Quiero rendir los finales que tengo pendientes, aprender a decir no y a disfrutar lo que me pasa cuando me pasa. Quiero retomar el Conservatorio y volver a tocar el piano como lo hacía.Y quiero, sobretodo, no colgarme.

2011: te tengo fe.

Control freak

Necesito tener todo bajo mi control, lo que pasa y lo que deja de pasar. Necesito saber siempre, todo, qué, cómo, por qué. Me desespera no saber.

Y ese es el problema: sos un misterio para mí. Los hombres, por lo general, son bastante simples de leer y entender. Básicos, suelo decir. Es fácil predecir qué quieren, qué buscan, qué piensan. Pero vos no, eso es lo que me vuelve loca. No puedo saber lo que estás pensando con solo mirarte y eso me desespera. Te escapás de mi control.

Sos la excepción a mis reglas (de una y mil maneras). Y yo sé que lo sabés, y vos sabés que yo lo sé, pero siempre es todo tan tácito que tengo miedo a preguntarte.

I don’t quite know how to say how I feel

(those three words are said too much, they’re not enough)
If I lay here, if I just lay here, would you lay with me and just forget the world?

Get out of my mind, please

Pienso en vos mucho más de lo que me gusta admitir y pienso que tal vez, what if, entonces, no sé. No sé. Me confunde.

Esconder

Esconder eso, y esconderse en eso. Y esconderse de eso y de vos, y de mí, y de todos los que quieran mirar y descubrir, ese verbo tan horrible. Y no aceptar, y esconderte. Y escondernos algún día, escondernos por eso escondernos con eso, esconderme con vos y vos conmigo. Escondernos desde eso, escondernos entre eso. Juntos. Cerca. Temblando. Escondernos para eso, esconderme sobre esto, de mí, y de vos, esconderme hacia eso y hasta eso. Escondernos hasta eso y esperar, esperarte, esperar que me esperes. Eso sí, nunca, nunca, escondernos sin eso.

Belén Kundt

Un instante de debilidad

¿Qué estoy haciendo lejos tuyo? ¿Por qué no estoy llenándote de besos y abrazándote hasta asfixiarte en este instante?

El mar y yo

Otra vez el mar, su perfección y yo. Las olas rompen, se chocan, se encuentran y la espuma me hace cosquillas en los pies. Las olas rompen en la escollera y saltan, hacen chispitas que forman figuras al aire mientras desafían la gravedad. El sol se levanta pero todavía no calienta como para poder sentir ese ruborcito en las mejillas que provoca el sol de la mañana. Estoy sola en la playa con el viento y las olas, y mi música y mi libro y mis galletitas preferidas por si me agarra hambre.

¿Cuánto tiempo pasó desde la última vez? ¿Cuánto tiempo pasó desde el amanecer con mi cuadernito, escribiendo que me pasaban cosas con vos? ¿Cuánto tiempo pasó desde el día que vimos el amanecer juntos y nos dimos cuenta que ya no nos pertenecíamos el uno al otro? ¿Cuánto tiempo paso desde las tardes nubladas caminando por la playa con el corazón roto?

Conozco a pocas personas a las que le guste el mar y la playa tanto como a mí. El mar es siempre el mismo pero nunca igual, y me susurra y juega entre mis pies. Yo también soy la misma, pero ya no soy igual.

Por los motivos equivocados

La gente todo el tiempo hace cosas por los motivos equivocados. En especial yo.
Y probablemente me equivoque, nos equivoquemos, muchas veces antes de encontrar el camino correcto.

Balance

Este año no pienso hacer balance ni nada de eso. Just saying.

El ancla

Lo único que me mantiene en pie, caminando, sin bajar los brazos y sin rendirme, es pensar que al final todo esto va a valer la pena.

Obsesionario en la mayor

Después de la lluvia, el perfume de la angustia y el sonido del silencio que dejas cuando te vas. Después de no sobrevivir a las mañanas de ese abril, nubladas como ninguna más, viajo bien adentro a la ciudad del desencuentro, capital del nuevo centro del vacío existencial. Cómo me desilusionas cuando amagás y tiroteás, sin terminar las cosas. Libertad, mi casa es un desastre, mi vida un poco más; corazón, que caros son los precios del amor… No te encontré en el centro hoy y una secuencia de terror, y soñé pasiones locas con vos, y simplemente pasa que tengo ganas de verte. Algo habré perdido, que ando tan comprometido, buscar adentro tuyo algo que esta adentro mío, algo para poder tapar mi gran agujero espiritual, mis ilusiones rotas. Creo que buscarte es más digno que pensarte, más difícil que encontrarte y menos triste que olvidarte. Me preguntaste,”¿vos tomás?”, te dije “ya no lo hago más” y te aburrió la historia. No te encontré en el centro hoy, igual volví pensando en vos y grité tu nombre en el callejón, y simplemente pasa que tengo ganas de verte…

Ten things I hate about you

I hate the way you talk to me and the way you cut your hair.
I hate the way you drive my car, I hate it when you stare.
I hate your big dumb combat boots and the way you read my mind.
I hate you so much it makes me sick, It even makes me rhyme (I hate it)
I hate the way you’re always right, I hate it when you lie.
I hate it when you make me laugh; even worse when you make me cry.
I hate it when you’re not around and the fact that you didn’t call,
But mostly I hate the way I don’t hate you;
Not even close, not even a little bit, not even at all.

White wine in the sun

And you won’t understand
But you will learn someday
That wherever you are and whatever you face
These are the people who’ll make you feel safe in this world

Un discapacitado del verbo

En la vida, tengo un problema: no sé expresarme bien. No encuentro las palabras para decir todo lo que tengo en el corazón y en la cabeza. Soy un discapacitado del verbo, un malhablante, podría decirse. A los que ven mal, se los perdona. Es una discapacidad reconocida, es como ser sordo o manco. Pero cuando uno es un inválido de la palabra, es una verdadera tara, un vicio, un defecto que se supone que uno adquirió como consecuencia de malos hábitos.
Hay personas que, cuando hablan, parecen estar leyendo. Forman frases de estilo, tipo Luis XV, llenas de doraduras. Pero si uno pudiera hurgar en su cabeza, se sentiría a veces decepcionado: sus palabras son un decorado que esconde a menudo cosas vulgares, pensamientos e intenciones que han pintado por encima para dar una buena impresión.
Conmigo sucede más bien al revés: el interior es tierno y suave, pero cuando quiero hacerlo salir, se vuelve áspero y tonto. Entonces, como el embalaje es engañoso, desconfían de mis palabras. Las toman con pinzas. O si no, las dejan en el borde de la conversación, sin abrirlas.

Christian Grenier, en La chica del 2ºB

Odio esta frase pero

Con vos es distinto.

I want you to want me

Confesión

These messages were sent while you were offline.
12:11 AM Nunca quise quererte, simplemente… te quiero. Con esto supongo que será igual. No elijo la mayoría de mis sentimientos.

Coming clean

Y la verdad que no voy a mentir: te amé cada noche que te tuve, pero no te puedo tener y lo sé – por un millón de razones. Me encerré en la mía, en poder tenerte, porque era como una fantasía o porque hay mucha atracción física hacia vos. Como que desde que te conocí te quise tener ahí, y una vez que te probé, quise más y más. Todavía no me empalagué. (…)

(pasó tanto tiempo y pasaron tantas cosas…)

Bite me

Muchas veces quiero hablar de tecnología – “nerdearla big time”, como quien dice – pero siento que este no es el lugar, así que tengo un un mini blog en Posterous donde ocasionalmente publico snippets y tips, sobretodo relacionados a mi trabajo del momento. No es un blog para entrar todos los días, sino más bien para tener en el reader – pero si no usan ningún lector de feeds y entran a la página del blog, por las dudas puse un widget al costadito que muestra mis últimos posts. Espero que les sea útil :)

Mentira, sí sé por qué

You think I’m pretty without any make-up on. You think I’m funny when I tell the puch line wrong. I know you get me, so I’ll let my walls come down.  Before you met me I was a wreck, but things were kinda heavy; you brought me to life. Now every February you’ll be my valentine. Let’s go all the way tonight, no regrets, just love.  We can dance until we die… you and I, we’ll be young forever. You make me feel like I’m living a teenage dream, the way you turn me on… I can’t sleep. Let’s runaway and don’t ever look back. My heart stops when you look at me, just one touch and now baby I believe this is real; so take a chance and don’t ever look back. We drove to Cali and got drunk on the beach, got a motel and built a fort out of sheets. I finally found you, my missing puzzle piece, I’m complete.

Con el alma cansada

Llorar nunca solucionó nada. Así que put your ass on that chair and work until it’s done.

Intimidad

Bailábamos y cantábamos y eramos felices. Yo tenía puesta tu camisa – y sólo tu camisa – y vos en jogging me preparabas la cena. Nos abrazábamos, nos besábamos, nos reíamos. Te acariciaba la espalda lentamente mientras jugabas con mi pelo, te llenaba de besos lentamente mientras me acariciabas. De a ratos reinaba el silencio y de a ratos nuestras risas, y en el medio nuestras palabras y nuestros besos, o simplemente miradas llenas de amor pasajero. Te miraba a los ojos y quería besarte, y te besaba y sonreía. Cada segundo al lado tuyo era un pedacito de cielo, de eternidad. Qué lindo es tenerte para mí.

Hoy tengo ganas de gritarlo

TE EXTRAÑO.

Crisis (part II)

No te entiendo

Yo tampoco me entiendo. ¿Nunca vamos a poder decir basta?

Useless

I feel like, I would like to be somewhere else doing something that matters
And I’ll admit here, while I sit here, my mind wastes away and my doubts start to gather

Whats the purpose? It feels worthless. So unwanted like I’ve lost all my value

I can’t find it, not in the least bit, and I’m just scared, so scared that I’ll fail

And sometimes I think that I’m not any good at all

And sometimes I wonder why, why I’m even here at all

Mi pequeña infinidad

Intento guardar cada pedacito de vos dentro de mí. Cada beso, suspiro, caricia, mirada, sonrisa. Intento no olvidar tu perfume – no podría aunque quisiera, está impregnado en mi piel, en mis cosas, y sobretodo me hace cosquillas en la nariz. Tu esencia me supera, me rodea, me completa. Intento guardarte en mí y no puedo, cualquier recuerdo va a ser una versión incompleta de esta realidad. Quiera o no, un poco de vos queda en mí, pero quiero más, quiero guardar cada instante y todo de vos. Te tengo al lado mío y nada puede ser mejor que eso.

(…y si nos mordemos, el dolor es dulce)

La meta de mi vida

The only thing I really wish to do with my life is to inspire someone. I want to touch someone’s life so much that they can genuinely say that if they have never met me then they wouldn’t be the person they are today. I want to save someone. Save them from this cold, dark and lonely world. I wish to be someone’s hero. -
Someone that people look up to. I only wish to make a change, even if it’s a small one. I just want to do more than exist.

Lo leí acá

Salvo por vos

Nunca hagas nada motivado por otra persona.

No vayas a un lugar porque está alguien que tal vez te encuentres, no canceles una salida por esperar un llamado, no te vayas de un lugar porque alguien no actuó como esperabas. Al final, casi siempre, te decepcionan. Y si no lo hacen, la mayor parte de las veces ni siquiera vale la pena.

One way love

I just poured my heart out
there’s bits of it on the floor
And I take what’s left of it and rinse it under cold water
And call him up for more

And I say baby, yes I feel stupid to call you, but I’m lonely
And I don’t think you meant it when you said you couldn’t love me
And I thought maybe if I kissed the way you do, you’d feel it too

The breakout

Cinco o seis drafts quedaron en el camino intentando describir lo que me pasa. Estoy en crisis.
Necesito quedarme sin tablero, volver a empezar, volver a mí, a ser yo.

No sé.

Perhaps if I was…

Just a little bit stronger
Just a little bit wiser
Just a little less needy
And maybe I’d get there.

Just a little bit pretty
Just a little more aware
Just a little bit thinner
And maybe I’d get there…

Taking procrastination to the next level

Son las 2.27am de un sábado (noche de viernes). Rindo a las 8.30am.
Estoy grabando video-repuestas a preguntas en vyou.com
Con eso te digo todo!

Notita al margen

Si estás leyendo esto: dejá de perseguirte. No escribo sobre vos. No tengo ganas de escribir sobre vos.

Don’t get attached

Grandes pasiones traen grandes sufrimientos, y de una u otra manera todo aquel que quieras te va a hacer sufrir.

Revelación

Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es.

Jorge Luis Borges, en Biografía de Tadeo Isidoro Cruz (1829-1874)

Looking back on us

En realidad nuestra relación no se trataba de la atracción física irresitible que sentimos, sino de conocernos. Lo único que quería era conocerte, compartir mi tiempo con vos. Porque me hacía bien estar al lado tuyo, escucharte, hablar, reírnos y llorar. Me hace bien estar cerca tuyo, y que me preguntes cómo estoy, pero de verdad. Que me digas que lloro demasiado y a veces me cuesta ver. Pero también nos costó ver eso.

Chasing pavements

No entiendo que fue lo que hice mal. Si hablé demasiado o demasiado poco. Si no hice las cosas que debía, o si dije cosas que no debía. Si me callé cuando no me tenía que callar. Lo único que entiendo es que hoy entre los dos hay una pared que no puedo saltar.

Nada de lo que hago alcanza. Las oraciones terminan en punto, silencio y no encuentran respuesta. Mis intenciones se convierten en ramos de flores marchitas. Debería entenderlo pero no puedo.

Me pregunto si tengo que seguir adelante, o si realmente quiero hacerlo. Me pregunto si tiene sentido seguir soñando. Me pregunto si alguna vez vas a pensar en mí otra vez. Pero más que nada, me pregunto si de verdad puedo rendirme y dejar de intentarlo.

Es tan difícil decirte te quiero

-Dormir sola, vaya la gracia. Ya ves, no lloro. Podés seguir hablando, no voy a llorar. Soy como ella, mirala bailando, mirá, es como la luna, pesa más que una montaña y baila, tiene tanta roña y baila. Es un ejemplo. Dame la piedrita.
-Tomá. Sabés, es tan difícil decirte: te quiero. Tan difícil, ahora.
-Sí, parecería que a mí me das la copia con papel carbónico.

Julio Cortázar, en Rayuela

Easy

El camino más corto a mi corazón pasa por mi estómago.

Moustache

Tengo una seria, seria obsesión con los moustaches. NO con los bigotes de hombres, de personas reales, sino moustaches… como los del señor del paquete de Pringles. Me hacen sonreír :)

Lost in translation

No sé si es algo nuevo o no, pero después de una serie de libros de autores cuya lengua nativa es el español, hoy arranqué con un libro que está traducido del inglés. Es horrible. Es terrible cuánto me molesta leer traducciones, sobretodo del inglés – tal vez si el autor original es checo o japonés no me molesta. Las frases suenan muy poco naturales, y no puedo evitar pensar en las frases en su idioma original. Además, la lectura se siente muy poco profunda, como si las palabras no pudieran decirme lo que sienten, lo que quieren decir… el verdadero sentido se pierde en la traducción. Suma puntos extra si la traducción, encima, no está en neutro – pocas cosas me molestan más que leer frases demasiado coloquiales en un “dialecto”. ¿Soy la única que se siente de esta manera?

Falling for you

but it’s true – I do like you, and you like me too!
I’m ready, let’s do it baby

I’m shakin’ at your touch, I like you way too much

my baby, I’m afraid I’m falling for you

SMS

“que linda que sos, Flor. Toda. Entera.”

La niña que amaba el queso Babybel

¿Ya mencioné en este blog lo influenciable que soy según lo que leo? El post anterior destila Cortázar.

Ingeniería inversa (algo no está bien)

Lo que me enorgullece, un poquito, es haber tomado una situación tierna, cariñosa, feliz perteneciente a un incipiente amor y estirarla como nubes de algodón o de azúcar, como un chicle con sabor a tutti-frutti, deformándolo hasta convertirlo en algo que poco o nada tenía que ver con mi pequeño caramelo masticable. Casi lo opuesto, podría decirse. Logré transformarla en una situación triste y desesperante, de finales decadentes.
Y entonces, Watson, poco podemos conocer de las intenciones del autor a partir del texto final, es difícil imaginar todas esas frases que estaban y que fueron borradas, o las que no llegaron a salir de las teclas. ¿Quién sabe en qué estaba pensando cuando hizo una pausa entre punto y frase? Casi como un trabajo de ingeniería inversa.

Algo no está bien

¿Cuándo fue que empezaste a acariciarme la cintura sólo cuando nadie nos mirara? ¿Cuándo fue que empecé a robarte besos de a ratitos, en pasillos solitarios, como si fuéramos dos desconocidos que cometen una imprudencia? ¿En qué momento aprendí a no darte la mano cuando caminábamos por la calle, ni a abrazarte cuando sentía que tenía ganas de hacerlo? ¿En qué momento dejé de sentir ganas de abrazarte cuando estuviéramos frente a otros?  ¿Cuándo, en qué momento, las muestras de amor se redujeron a nuestro pequeño mundo? ¿Cuándo aprendí a ser tan fría aunque te tuviera cerca? ¿Cuándo decidí que el amor era algo que debíamos guardar celosamente y sólo para nosotros? ¿En qué momento aprendí a diferenciar nuestra intimidad de lo que ve el mundo de nosotros?

La malcontenta

Me acuerdo tan bien, te entristeciste de golpe, a plena luz, íbamos camino de Mantua para ver los gigantes de Giulio Romano, y te sentí llorar en silencio, frené poco a poco, me acuerdo de cada instante y de cada cosa, había un grupo de casas rojas a la izquierda, frené porque quería mirarte la cara pero no era necesario, porque todo parecía tan sabido aunque jamás hubiéramos dicho una palabra, comprendí que llevábamos muchas semanas de un lento engaño que a nadie engañaba, y que de golpe no podías más y lo estabas confesando, que eras la malcontenta, la prisionera, y ya no me acuerdo si te dije algo pero sé que seguimos hasta Mantua y que nos encantaron la iglesia de Leo Battista Alberti y el Palazzo del Tè.
Nicole tiene siempre esos gestos, esa inesperada manera de alzar la cabeza y mirar en los ojos como quien aparta una rama de árbol, una tela de araña, buscando el paso.
-Pero yo no estoy prisionera, Mar. Tú no me tienes prisionera.
-Sí, a nuestra manera. Sin candados, claro. Besándonos de cuando en cuando, yendo al cine.
-No es culpa tuya, Mar. No debería dolerte tanto, ya no debería. Me cuidas, te quedas, los días pasan.
-Cincuenta y dos gnomos.
-Si soy la malcontenta no es por culpa tuya. Encontraste la palabra justa, pero no eres tú quien me encierra en esta inercia. Hay una sola cosa que no comprendo, y es que todavía estés conmigo, Mar.
-Sacher Masoch -le digo, acariciándole el pelo.
-Pero tú no eres así, Mar.
-La existencia precede a la esencia, querida.

Julio Cortázar, en 62/Modelo para armar

Frigde

Tengo un montón de post en borrador o programados que me gustan y están para publicar, pero herirían sensibilidades que no sé si quiero o estoy lista para herir. Mientras tanto las pongo en el freezer, y algún día verán la luz del sol :)

La ducha

Por segunda vez está semana llegué a casa temblando, totalmente empapada, con el pelo chorreando y los pantalones pegados a la piel, segunda vez en la semana que me agarra la lluvia sin paraguas. Llego a casa y lo primero que hago es correr a la ducha, despegarme lo más rápido posible toda la ropa helada y empapada y meterme en una ducha bien bien caliente que me devuelve la vida.

La ducha es uno de mis momentos preferidos del día: se lleva todo el estrés, la angustia, la ansiedad, la tristeza, el cansancio, la humedad que tengo pegada al cuerpo y me hace sentir incómoda. El agua que cae vuelve triviales las lágrimas cuando estoy muy triste y apaga el fuego que arde cuando me enojo. El jabón me acaricia y salgo toda limpia y perfumada, siendo yo otra vez.

Una versión tranquila y limpita de mí.

Dystopia

What Orwell feared were those who would ban books. What Huxley feared was that there would be no reason to ban a book, for there would be no one who wanted to read one. Orwell feared those who would deprive us of information. Huxley feared those who would give us so much that we would be reduced to passivity and egoism. Orwell feared that the truth would be concealed from us. Huxley feared the truth would be drowned in a sea of irrelevance. Orwell feared we would become a captive culture. Huxley feared we would become a trivial culture, preoccupied with some equivalent of the feelies, the orgy porgy, and the centrifugal bumblepuppy. As Huxley remarked in Brave New World Revisited, the civil libertarians and rationalists who are ever on the alert to oppose tyranny “failed to take into account man’s almost infinite appetite for distractions.” In 1984, Orwell added, people are controlled by inflicting pain. In Brave New World, they are controlled by inflicting pleasure. In short, Orwell feared that what we fear will ruin us. Huxley feared that our desire will ruin us.

Neil Postman

Tonight I’m broken hearted

And it seems like only yesterday
things were going fine
It’s funny how our lives can change
In only seconds’ time

I’m sorry that I never could
Quite say this to your face
Always hiding behind melody lines
Hooks that keep me safe

And I’ll try to fix my problem
Sorry I was so afraid
Of what could’ve been
What should’ve been

Oh, what a mess I’ve made

‘Cause I know I’ll miss the bad jokes and the way you never called
I know I’ll miss the way your TV glowed blue on the wall
As we lay there in the darkness
Try to understand it all

Understand it all
Couldn’t understand at all…

Eso, así. Perdón por todo esto-

Domingo soleado

Domingos soleados pero fríos, de invierno que se niega a irse, que exige lo que queda de septiembre. Días como hoy te pateo el tablero, me pongo los auriculares y sonrío, elijo caminar en el sol y sentir el viento en la cara. Días como hoy elijo ser feliz, y reír cantando, y tomar unos mates bien calientes mientras buscamos una curva para aproximarnos al punto dado y decretar que el límite no existe. Hoy puedo responderte cuál era la altura total si la piedrita hizo la mitad del recorrido en el último segundo en caída libre. Encuentro respuestas, y pido una caída libre para dos, por favor. Sí, con un poco de salsa de chocolate. ¿Hace cuánto no vamos al parque?

Mi nuevo trabajo

Muchos proyectos.
Muchos miedos.
Muchas cosas por aprender.
Muchas personas por conocer.
Muchos detalles en los cuales profundizar.
Muchas ideas.
Mucha creatividad.
Muchas ganas de cambiar las cosas.
Mucho cansancio.

Pero sobretodo:
Mucha felicidad.

Para bien

Hoy estoy sentada por última vez en mi escritorio. En mi escritorio, en mi silla, en mi computadora, en nuestra oficina. Estoy vaciando mi /home, tirando mi frasco vacío de CoffeMate, sacando mis carterlitos del corcho. Me llevo mi taza, tiro mis post-its, mis notitas, mis recordatorios. Este escritorio fue mi pequeño mundo día tras día el último año y medio.

Me despido, me voy. Es un cambio, pero un cambio para bien. Tengo un trabajo nuevo, que voy a descubrir de a poco, a partir de pasado mañana. Pero de esto no quiero hablar todavía. Hoy cierro una etapa, con lagrimitas de emoción en los ojos pero mucha felicidad.

Anónimos

¿Te acordás cuando te enojabas porque leías lo que escribía y no sabías si estaba hablando sobre vos?

Bueno, lo mismo me pasa ahora. Te leo y no sé si estás hablando sobre mí.

Te regalo un pedacito de mí

Me gusta mucho regalar libros, porque cada vez que regalo uno regalo un pedacito de mí. Me regalaron muchos libros en mi vida, pero sólo uno tiene una dedicatoria escrita de puño, letra y corazón. “Siempre voy a estar orgullosa de vos”, dice. Y cada vez que lo veo mi corazón coraza tiembla tímidamente.

Y eso es lo que quiero que una persona sienta cada vez que lea un libro que yo le regalé. Que sonría pensando que elegí ese libro entre todos libros sólo pensando en su persona, y que su corazón se sacuda inquieto cuando vea la dedicatoria, sabiendo que no hay otras palabras iguales para nadie más. (porque aunque cite un libro, aunque repita las palabras de otro, las palabras no son iguales. ahora llevan un sentimiento adentro, como un tesoro)

Una carrera contra el tiempo

Entre las materias que estoy cursando, en una muy particular me pidieron llenar el famoso “calitecno” – nombre que el pueblo le dio al librito de “Caligrafía Técnica” del IRAM, un cuadernito grande que te hace repetir signo por signo, letra por letra, a lo largo de un par de renglones, durante muchas páginas. El profesor puso fecha de entrega – hace unos meses – el primer sábado de septiembre, y la semana pasada recordé que ni siquiera tenía idea de donde comprar ese libro. Así que hoy vencí la fiaca superma, me puse un poco las pilas y me acerqué a la única librería del barrio abierta un sábado a las 5pm y resultó que lo tenían – aunque la vendedora ni siquiera sabía a que me refería cuando le pedí el libro.

Ahora me encuentro en una carrera contra el tiempo: tengo dos semanas para llenar las 32 páginas de este endemoniado libro. Al costado puse un pequeño countdown para que vayan viendo “mi progreso” (además, no tenía mucho mejor que hacer). ¿Llegaré a la fecha de entrega? Hagan sus apuestas.

Del día que decidí que se había terminado

2am. Un barrio perdido. Noche de lluvia.

Te había estado buscando toda la noche pero no apareciste ni siquiera con un mensaje de texto. Te esperaba sentada en un banquito, bajo la lluvia, y en el iPod sonaba el mismo tema con el que me enamoré de vos. En ese momento decidí que ya no te iba a esperar más.

Freedom

En este punto de mi “vida laboral”, libertad significa dos cosas: poder ir en jean, y poder usar linux.

Just be yourself

It just takes some time,

little girl, you’re in the middle of the ride.

Everything, everything will be just fine,

Everything, everything will be alright.

Hey, you know they’re all the same.
You know you’re doing better on your own, so don’t buy in.
Live right now.

Yeah, just be yourself… it doesn’t matter if it’s good enough for someone else.

Hey, don’t write yourself off yet.
It’s only in your head you feel left out or looked down on.

Just do your best, do everything you can.

And don’t you worry what their bitter hearts are gonna say.

(así)

Yo confieso

Nunca vi Fight Club.

Un minuto, un año, un siglo

No importa lo que dure. Creeme que no importa. Un minuto, un año, un siglo. Pero mientras dure, decime que es para siempre, que vamos a alcanzar la eternidad con las raíces de este amor que crece para adentro y desde adentro nos empuja al cristal de la risa, al silencio que late con corazón de pájaro, al chocar de planetas que es nuestros cuerpos juntos recreando el temblor, el universo, el canto.
Yo quiero conocer al chico que vende flores por Corrientes y te cuenta cosas. Quiero conocer a tu amigo poeta que ama el mar como yo. Y hojear tus libros y repisar tus pasos en las calles que anduviste y apretarte la mano en el cine, los dos enloquecidos por Fellini…, y decirte de repente lo mismo que me estabas por decir…, y a veces llorar juntos porque Vietnam y Biafra y aquí nomás hay niños que no tienen la culpa de nada y sin embargo mueren…
No importa lo que dure.
Vamos a hacer volar a todas las palomas, vamos a hacer repicar las campanas de todos los campanarios, vamos a bebernos el viento del verano en las copas de las casuarinas, en la paz el crepúsculo, cuando la luna es apenas una hostia sin comulgar en el cáliz azul de la tarde.
No importa lo que dure.
Mirá, la piel que vos tocaste, la caricia quemando aún en mi cintura, ha florecido… Soy una primavera. Vos lo hiciste. Me tomaste la cara entre las manos y tu ternura fue como un viento tibio que barrió todas las hojas secas que poblaban mi otoño.
Allí donde las piedras le cerraban la salida a mi soledad, vos hiciste una puerta y por la puerta se metió el sol y de mí nacen ahora las estrellas.
Mi cuerpo es una costa donde tu barco se hunde, donde tu barco muerde la arena, como un pez.
Mar cabrilleando orillas.
Mar galopando dentro.
Furor de hoguera roja quemando el jazminero.
Entonces se desdobla la latitud del alma y se quiebra una fuerza en la fuerza del cuerpo.
No importa lo que dure.
De veras, no me importa.
Esto es tanto, tan mío, es tan nuestro, es tan herida y risa y cielo al mismo tiempo, que aunque un día te vayas, aunque un día me dejes, aunque lo tuyo se haga astillas de viento, en mí quedará el huerto…, el huerto…, las raíces de lo que en él sembraste…, el huerto empecinado en seguir floreciéndole a tu ausencia, a tu olvido, a tu adiós.
Y nunca estaré sola, aunque me dejes sola, porque en mi vida recibí tan poco (y lo poco tan triste), que la dicha que vos me das ahora me alcanzará para seguir usándola hasta que de mí no quede nada.
No importa lo que dure. Pero decime que es para siempre.
Mientras dure, decime que vamos a alcanzar la eternidad con este amor… y yo me sentiré pequeña, mientras tiembla mi carne con leves aleteos de mariposas nuevas.

Poldy Bird en Cuentos para leer sin rimmel

Porque nunca nadie me tuvo tanta paciencia ni estuvo tan enamorado de mí. Porque nadie, pero nadie, supo ganarse tanto mi amor.
Feliz aniversario, Agu. Te amo.

Lost in wonderland

Hoy hice mi compra periódica de libros en mi librería de confianza. Entro a la librería casi automáticamente y, como ya la conozco de memoria, mi rutina suele ser siempre la misma: hojear la isla de best sellers y recomendados (de donde, curiosamente, JAMÁS me llevé nada), dar vueltitas a los dos estantes giratorios de libros pocket-sized (de los que sí, muchas veces me llevé cosas) y finalmente dirigirme a las islas y estantes de literatura clásica, literatura argentina y literatura contemporánea. Es mirando con paciencia esos estantes que encuentro lo más interesante.

Por lo general, estos últimos meses cumplo con un pequeño patrón: uno de Cortázar, uno de Saramago, uno de Murakami – no tengo intenciones de parar hasta tener sus bibliografías completas. Leo contratapas, busco nombres que me suenen familiares, libros que prometí leer y que nunca busqué, a veces hasta me llevo una listita con los libros que tengo intenciones de leer.

Hoy, particularmente, me di cuenta de algo que venía notando en mis visitas pasadas a ese pequeño oasis: tengo una debilidad por los autores latinoamericanos – y en especial por los que se dedicaron al realismo mágico. Mis compras de hoy fueron 4 autores argentinos: dos clásicos, dos nuevos escritores. Mi otra debilidad, en un punto aparte y un poquito relacionado tal vez, son las distopías y la crítica social.

Leí mucho para llegar a este punto donde encontré, finalmente, lo que me gusta leer. A los que me están leyendo, y ya encontraron su “rama”, ¿qué les gusta leer?

Things I hate

  • drama

Believe that you can still believe

Creo en un montón de cosas, pero a veces creo que es más fácil listar en lo que no creo.

No creo en la Tooth Fairy (o su versión local, el Ratón Pérez), no creo en las supersticiones, no creo en el arroz que nunca se pasa ni en los atrapasueños. No creo en Papá Noel, en los pijamas, ni en el Indec, tampoco en los libros de autoayuda ni la homeopatía. No creo en los cuentos de hadas ni en el para siempre.

Creo que puedo creer que las cosas existen, están, son tangibles. Creo que todos buscamos lo que creemos mejor; que en el fondo queremos lo que nos hace bien. También creo en los limones.

Om nom nom, lemon pie.

Don’t sell your heart

run baby run

don’t ever look back

they’ll tear us apart
if you give them the chance

don’t sell your heart

don’t say we’re not meant to be

run baby run

forever will be

you and me

check yes Juliet

I’ll be waiting

wishing, wanting

yours for the taking

just sneak out

and don’t tell a soul goodbye

check yes Juliet
here’s the countdown
3…2…1… now fall in my arms
now they can change the locks

don’t let them change your mind

Los caminantes

Ella está en el horizonte -dice Fernando Birri-. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para que sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar.

(Eduardo Galeano)

Extrañitis

Entonces me dice “gorda, te extraño” y yo sé que me lo dice casi haciéndome un puchero, porque sabe que es mi punto débil. Él es mi punto débil.

Sometimes I wish someone had told me

No busques tu media naranja, aprendé a ser una naranja completa. (Un día, cuando ya no estés buscando, va a llegar otra fruta – un limón, una manzana – que no va a ser “tu otra mitad”, pero que va a ser tu mejor compañía en la ensalada de frutas que llamamos vida. Y van a ser distintos pero iguales, y eso está bueno)

Blueberry

Elizabeth: I guess I’m just looking for a reason.
Jeremy: From my observations, sometimes it’s better off not knowing, and other times there’s no reason to be found.
Elizabeth: Everything has a reason.
Jeremy: Hmm. It’s like these pies and cakes. At the end of every night, the cheesecake and the apple pie are always completely gone. The peach cobbler and the chocolate mousse cake are nearly finished… but there’s always a whole blueberry pie left untouched.
Elizabeth: So what’s wrong with the blueberry pie?
Jeremy: There’s nothing wrong with the blueberry pie. Just… people make other choices. You can’t blame the blueberry pie, just… no one wants it.

Se apagó la luz

El jueves por la noche terminé un libro. “Todos los nombres”, de José Saramago. “Don José entró en la Conservaduría, fue a la mesa del jefe, abrió el cajón donde lo esperaba la linterna y el hilo de Ariadna. Se ató una punta del hilo al tobillo y avanzó hacia la oscuridad.” decía el último párrafo. José se fue a la oscuridad, donde estaban los muertos. Lo primero que vi en la televisión, al despertarme el viernes por la mañana, fue que José – en la vida real – también se había ido a la oscuridad.

José de Souza Saramago llegó a mi vida cuando tenía 16 años. Estábamos en clase de Historia Contemporánea, hablando de los años previos a la Segunda Guerra Mundial. Nos preguntábamos qué había pasado en Alemania, qué pensaba, qué sentía la gente que había elegido a Hitler como líder; y la profesora mencionó al pasar que un libro de Saramago – no recordaba si el Ensayo sobre la Ceguera o el Ensayo sobre la Lucidez – ilustraba muy bien estos procesos y como iban transformando a la gente. Esa pequeña descripción alcanzó para impactarme y supe que tenía que leerlo.

La oportunidad apareció un par de años después, cuando me agarró la fiebre de los PDF. Mi primer intento fue un desastre: apenas pude pasar de las primeras páginas, no podía acostumbrarme a su estilo. En el segundo intento me fue mejor y lo leí casi de un tirón, en tiempo récord. Y entonces me enamoré de Saramago.

Con Saramago aprendí a hablar de personas y no de títulos, de acciones, de pensamientos, de palabras. Aprendí a pensar en las consecuencias. Aprendí que no está mal pensar sobre política, ni está mal hablar de eso. Hoy por hoy es el autor que más espacio ocupa en mi biblioteca y en mi corazón. José pasó a ser un amigo – y lo que duele es que una vez estuviste y ya no estás.

No fundo, todos temos necessidade de dizer quem somos e que é que estamos fazendo e a necessidade de deixar algo feito, porque esta vida não é eterna e deixar coisas feitas pode ser uma forma de eternidade. “Somos sobretudo a memória que temos de nós mesmos”

(En el fondo, todos tenemos la necesidad de decir quiénes somos y qué es lo que estamos haciendo y la necesidad de dejar algo hecho, porque esta vida no es eterna y dejar cosas hechas puede ser una forma de eternidad. “Somos sobretodo la memoria que tenemos de nosotros mismos”)

I’m tired of the fantasy

Rob: I’m tired of the fantasy, because it doesn’t really exist. And there are never really any surprises, and it never really…
Laura: Delivers?
Rob: Delivers. And I’m tired of it. And I’m tired of everything else for that matter. But I don’t ever seem to get tired of you, so…

Lengua

No entiendo a la gente que cocina carne. Digo, entiendo a la gente que come carne, después de todo “no ve lo hay detrás”, pero no entiendo a la gente que elige la carne en el supermercado y después la cocina. Más todavía: no entiendo a la gente que mata a los animalitos para comérselos.

Hoy fui a decirle algo a mamá y estaba haciendo comida, y sobre una tabla en la mesada tenía una lengua de vaca. Sí, una lengua. Sí, de una vaquita. UNA LENGUA, ENTENDÉS?!

FYI – para los que leen fuera de contexto: llevo 9 años siendo vegetariana.

Por hoy no

Escribo antes de pensar.

Escribo mientras pienso.

Pienso, luego escribo.

1, 2, 3.

Una barrera entre el mundo y yo

Se emociona, llora. Pero no pasa nada. Es sólo eso. Está exteriorizando sus emociones. Lo preocupante es cuando no logra sacarlas fuera. Se acumulan en su interior y se enquistan. Las emociones van petrificándose y muriendo dentro de uno. Eso sí es terrible.

Haruki Murakami en Tokio Blues

Decime que a vos no te pasa

Decime que vos no te despertás extrañando el toque de mis manos y mis besos, que no te sentís oprimido por la falta de calor humano a tu lado. Decime que no necesitas abrazarme para dormirte, que no sentís mi perfume cuando no estoy, que tu cuerpo no necesita al mío tanto como el mío al tuyo.

Dale, decime que no te importa mi ausencia, que no te falta nada, que en realidad te da igual. Así, tal vez, yo pueda dormirme extrañando(te) un poco menos.

Let’s have an Ubuntini

Ubuntini

El LoCo team de Vancouver (Canadá) creó este trago y si bien la onda martini no es lo mío, NECESITO probarlo.

Lleva:

  • 30 cm3 de Vodka
  • 74 cm3 de Agua tónica
  • 15 cm3 de Gaseosa sabor uva
  • un toque de whisky (en la receta dice Crown Royal)

Recomiendan agregar cubitos de hielo hecho con jugo de uva, uvas congeladas y polvito de jugo Tang para decorar

Desde el otro lado

A veces quiero hablarte. ¿Por qué no? Si estás ahí, y yo estoy acá, ¿por qué no puedo hablarte? ¿Qué leyes de la física o de la moral nos lo impiden? Te miro desde este lado – o más que mirarte, te contemplo – y tengo ganas de hablarte, de gritarte, de volver a sentir que estás ahí y que estoy acá. Desde el otro lado la gruesa pared de vidrio, realidad y tiempo nos separa; porque al final somos vos y yo pero en otro tiempo y en otro lugar, y con otras palabras y otros sentimientos; aunque en el fondo vos y yo seamos los mismos pero-no-tanto.

Extiendo mi mano que te busca y se choca, que busca y no encuentra, que no sé en realidad si está buscando. Es mi mano la que siente el vacío mientras busca la tuya para agarrarla fuerte y ya no dejarla ir, nunca más dejarla ir. De repente mi mano es tu mano es nuestras manos en otro tiempo, son todas las manos y ya no son manos sino un símbolo.

Ya no estás, ya no vas a volver a estar. (y yo te miro desde acá, desde el otro lado)

I’m taken, I am yours, I’m up and doing circles

Cuando bajo la defensa, cuando me relajo y me permito disfrutar de lo que me pasa, te pasa, nos pasa, se siente bien. Me abrazás, sonrío, te doy un beso. Te abrazo, sonreímos, me besás. Hago caras y te reís. Hacemos zapping y nos reímos. Hablamos y nos reímos, miramos el techo y nos quedamos dormidos.

Por la mañana me preparás un café con leche, con tres de azúcar, y dos tostadas con manteca.

A veces la tranquilidad de la cotidianeidad está buena.

Pensamientos random que se me ocurren mientras leo a Murakami

¿Por qué nunca ningún hombre escribió sobre mí más que una línea en un mail?

Evidentemente para todos los hombres para los que signifiqué algo no eran muy dados a la escritura, pero cómo me hubiera gustado. (La otra opción era que no signifiqué lo suficiente para ninguno de ellos, pero la historia me demuestra lo contrario)

Buenos hábitos

Hace un tiempo encontré en un blog una lista de 30 hábitos para mejorar la vida, ya sea en la salud/productividad/crecimiento personal. Algunos los cumplo, algunos no, otros están en mi plan a corto plazo. En este sitio recomiendan ir incorporando de a un hábito por mes, para tener tiempo de incoporarlos bien a nuestra rutina. Yo de a poquito trato de meterlos en mi vida, es complicado pero viene dando resultados :)

Los hábitos son los siguientes:

Salud

  1. Hacer 30 minutos de ejercicio todos los días. Especialmente para los que trabajamos todo el día sentados y no nos movemos mucho. 30 minutos diarios es el mínimo recomendado para una salud óptima.
  2. Desayunar todos los días. El desayuno es la comida más importante del día, por lo tanto es importante no saltárselo, te llena de energía. (Debo trabajar en esto)
  3. Dormir 8 horas. Según este sitio, puede parecer que ganás tiempo durmiendo menos, cuando en realidad sólo ganás stress y cansancio. Recomienda dormir 8 horas, y una siestita de 20 minutos después del almuerzo (ojalá pudiera!).
  4. Evitar la comida entre comidas. No comas comida basura entre comidas. Si tenés hambre, podés comer algo como una manzana o un yogur, de otra manera sólo te saca hambre para las comidas principales y encima te engorda.
  5. Comer cinco porciones de frutas y vegetales por día. Nuestros cuerpos aman los frutas y vegetales, así que debería comerse todo lo que se pueda. Cinco porciones es la “dosis” recomendada por muchas asociaciones de salud.
  6. Comer pescado. El pescado está lleno de omega 3 y otras cosas saludables. Según esto lo ideal sería comer pescado una vez a la semana, aunque dudo mucho que acá pueda cumplirse. (y ni hablar yo que soy vegetariana :) )
  7. Tomar un vaso de agua al despertarse. Cuando te despertás tu cuerpo está deshidratado y necesita líquido, tomando un vaso de agua te vas a sentir mejor; y además te vas a sentir más despierto.
  8. Evitar las gaseosas. La gaseosa es una de bebidas mas dañinas que hay. Intenta limitar el consumo todo lo que puedas.
  9. Mantenete limpio. Tampoco es cosa de estar todo el día frente al espejo, pero una ducha y un peine no vienen nada mal.
  10. Si fumás, dejalo. No hay ninguna razón válida para seguir fumando.
  11. Si tomás, dejalo. Idem arriba, tomar nunca te va a solucionar los problemas. La única excepción es una copita de vino durante las comidas, que es hasta saludable.
  12. Usar las escaleras. Así por lo menos hacés algo de ejercicio. Y no, no cuenta como los 30 minutos diarios de ejercicio!!!

Productividad:

  1. Usr un sistema de “inbox”. Hacete el hábito de trackear todas las ideas y cosas que se te vienen a la mente, podes usar un cuaderno para hacerlo.
  2. Priorizar. Si tenés una lista de cosas para hacer, por dónde empezás? Una manera es establecer prioridades. Si tenés duda, una buena forma de hacerlo es preguntarte: “si sólo pudiera lograr UNA cosa hoy, qué sería?”
  3. Planificar, pero no demasiado. Planificar es importante, uno debería decidir por adelantado que va a hacer durante la semana, o por lo menos ese mismo día. Igualmente, planificar más que un par de semanas por lo general no es muy eficiente así que ni se gasten.
  4. Despertarse temprano. Levantarse temprano a la mañana es una manera de ganar tiempo extra. Al sacado que escribió el artículo este le gusta levantarse a las 5am, así para las 9am ya tiene hechas un montón de cosas. Personalmente creo que eso es too much :P
  5. Chequear el email solamente dos veces por día. Es muy fácil que el email se vuelva una adicción, pero por lo general es innecesario chequearlo cada 10 minutos. La idea de esto es esforzarse en revisar el email solamente una o dos veces por día… ahí te vas a dar cuenta de que el mundo gira igual =P
  6. Eliminar tareas no-importantes. Estar ocupado todo el tiempo no significaque estés haciendo “cosas importantes”. Eliminá todo lo que no es importante y focalizate en lo que de verdad importa.
  7. Limpiar tu escritorio y habitación. Mantenerlos limpios es importante para mantener el foco y la creatividad. (Esta me cuesta ho-rro-res)
  8. Automatizar. Hay un montón de cosas que tenés que hacer todos los días o todas las semanas. Tratá de automatizar todo lo que se pueda.
  9. Poner deadlines estrictas. Cuando empezás a hacer algo, decidí por adelantado cuando vas a parar. Hay una regla que dice que vas a cumplir con todo el tiempo disponible para completar esa tarea, así que hacer un hábito de poner deadlines estrictos debería maximizar tu productividad.
  10. Tomarse un día libre por semana. En vez de trabajar todos los días, deberías tomarte un día libre por semana, por ejemplo el domingo, en el que no vas a prender la computadora. Podés usar ese tiempo para recrearte y hacer otras cosas, tales como salir a dar un paseo :)

Desarrollo personal:

  1. Leer un libro por semana. Leer es una buena manera de mantener el cerebro activo. Con 30 minutos por día deberíaspoder leer un libro por semana, o más de 50 libros en un año.
  2. Resolver puzzles. Crucigramas, rompecabezas, autodefinidos, sudokus, etc.. son buenas maneras de ejercitar el cerebro.
  3. Pensar positivamente. Sos lo que pensás. Todo el tiempo.
  4. Tomar decisiones rápidas. En vez de estar pensando una hora si vas a hacer algo, tomá las decisiones lo más rápido posible(por lo general, es menos de un minuto)
  5. Esperar antes de comprar. Esperar 48 horas antes de comprar cualquier cosa te puede ahorrar mucha plata. Posta.
  6. Meditar 30 minutos por día. Una excelente manera de ganar claridad y paz mental es la meditación. 30 minutos no es demasiado pero sirven.

Laboral:

  1. Empezar un blog. Bloggear es una de las mejores maneras de expresarte. No hace falta que sea sobre algo en especial, un blog personal sirve.
  2. Construir un portfolio. Si tu trabajo es crear cosas, construir un portfolio es una muy buena manera de mostrar las cosas que sos capaz de hacer.

(Via Freestyle Mind)

21

Apparently, today I’m 21 years old.

Random facts literarios-enganchados

  1. De muy chica – entre los 8 y los 10 años – me regalaron un libro de Khalil Gibran – La voz del maestro- que me dejó bastante traumada. Desde entonces desconfío mucho de la literatura que proviene de escritores que son de sociedades con mucha historia. O con cualquier cosa que venga de Asia en general.
  2. También por esa edad me regalaron una agenda con citas de Paulo Coelhoque no sólo quedó en el olvido – porque cuando estás en la primaria una agenda no te sirve de mucho, qe digamos – sino que además me hizo notar que Coelho no es para mí. Lo tengo apenas unos cm. más arriba que a Bucay, para que se imaginen.
  3. El otro día mi mamá me confesó que durante esa avalancha devoradora-de-libros (es decir, leo todo lo que se me cruza) escondió un libro para que yo no lo leyera (supongo que tendría una temática “de adultos”). Y lo escondió tan bien que nunca más lo encontró.
  4. Ya un poquito más grande, entre los 10 y los 13 años, mi mamá me regalaba novelitas rosa que agarraba al azar en la librería. Una navidad – yo tendría 12 años – me regaló un libro que me marcó profundamente: fue el primer libro que leí que tuviera escenas eróticas.
  5. No tengo ni ides de dónde están la mayor parte de esas novelitas rosas. Supongo que habrán muerto en alguno de los intercambios de libros con una tía o con mi hermana, con las que suelo intercambiar especialmente novelitas rosas.
  6. Ya no leo novelitas rosas.
  7. A los 12 años, también, leí Relato de un Náufrago de García Márquez y me pareció terriblemente aburrido, un prejuicio que me quedaría por muchos años, a pesar de leer luego un par de libros más que no fueran para nada aburridos. Recién ahora, después de leer 100 años de Soledad, pude terminar de sacudirme ese prejuicio.
  8. Tengo un prejuicio parecido con Borges, sólo que no recuerdo haber leído nada de él (creo que tal vez leí el Aleph, pero no puedo recordar nada relativo a la trama) Hace unas semanas decidí que es hora de educarme y leer Borges, sin embargo, por ahora tengo muchas cosas en mi lista de espera para leer. En algún momento voy a desasnarme.
  9. Muchos de los que hoy son mis autores preferidos, en algún momento de mi preadolescencia me parecieron aburridos. En esa época me gustaban los poemas, las novelas rosas y las novelas de detectives (Arthur Conan Doyle y Agatha Christie, sobretodo).
  10. Con todo esto noté que perdí muchos libros. O que por lo menos, estoy segura de haber tenido libros que ahora no encuentro por ningún lado.

We’ll always have Paris

You must remember this
A kiss is just a kiss, a sigh is just a sigh.
The fundamental things apply
As time goes by.

Ya vengo

Entre la enorme avalancha de trabajo, lectura para la facultad y trabajos prácticos, escribir se me complica mucho a veces. Suelo salir – corriendo, porque siempre me quedo dormida y llego tarde – apenas me levanto a la mañana y llegar muy tarde a la noche, dejando apenas espacio para cenar, una ducha y revisar el mail, teniendo que quedarme despierta unas horas más para poder cumplir con el resto de mis obligaciones.

Mi rutina es bastante agotadora pero me hace feliz (o por lo menos la mayor parte del tiempo). Como plus: me agarró un ataque de renovación. Con la ayuda de A. estoy rediseñando y planeando la mudanza de Insomnia a una casita nueva, y sin su ayuda estoy diseñando mi portfolio (si, ya es hora, quiero que muestre lo que puedo hacer!)

Gracias por la paciencia.

Little tiger books


Welcome home :)

(vienen de acá, gracias Lou por toda la buena onda!)

Sobre la creatividad y la programación

I’m a programmer. I love my job, seriously. I create things – software – to make people’s job easier. It’s awesome when they’re trying it for the first time and they look at you all starry-eyed while they say “thank you, I like it. it’s just what I needed.”

I’m lucky: I have a job that’s all about thinking and being creative. “What do you need, sir? Well, I’ll put everything on my side to make it real”. I have to create a solution. I have to found the best way of doing it, using the tools I have.

Sometimes, people ask you what, at first sight, seem impossible things. But nothing is impossible – let’s get more cliché: the sky is the limit. It’s a challenge. And that’s the magic about this: making impossible things real.

But that’s the hard part too: you’re not inspired all the time.

(originalmente lo había escrito en mi tumblr y me dio fiaquita traducirlo)

pd. justamente ahora estoy muy poco inspirada.

Enamorarse de nuevo

Enamorarse es fácil, cualquiera se enamora… vos, yo, él… hasta un cisne! Lo realmente díficil, lo que no está en ningún manual, es reenamorarse. Redescubrirse una mañana sin que haya pasado nada en particular. Te juro que no hay sensación más increíble que esa, y cada mujer tiene su forma de lograrlo… Lograr atravesar el suplemento deportivo de los domingos, las expensas, las películas de Van Damme y las compras del mes. Lograr que haya reconciliaciones que bien valen las peleas, sentir que el último beso es mejor que el primero, que la amistad entre el hombre y la mujer es solamente una teoría. Y que la mujer con la que soñás pueda ser la misma que con la que dormís. Bichi, gordi, bichichún, osita, ardillita, corazoncito, cosita, princesa. Porque mirarse es fácil, lo mágico es mirarse de nuevo…

Olor a rancio

Cada cierto tiempo, creo que una o dos veces al mes, les aparecía de visita un pariente, sobrino o primo era, de nombre Julio, ciego, y que estaba internado en un asilo. Vestía un uniforme de cotín gris claro. De cara lampiña con poco pelo en la cabeza, y ése cortado a cepillo, tenía los ojos casi blancos y el aire d quien se masturbaba todos los días (lo pienso ahora, no en aquellos tiempos), pero lo que más me desagradaba de él era el olor que desprendía, un olor a rancio, a comida fía y triste, a ropa mal lavada, sensaciones que en mi memoria quedaría siempre asociadas a la ceguera y que probablemente se reprodujeron en el Ensayo.

José Saramago, en Las pequeñas memorias.

Después de leer este libro entendí tantas cosas.

I need some air

La foto la sacó mi amigo Santi

Tengo problemas con las conclusiones

No sé si se nota, pero últimamente tengo bastante para decir aunque ningún lugar para llegar. Hay quien dice que “no hables si no tenés nada para decir”, y mi problema es justamente eso: tengo para decir, pero no sé a qué quiero llegar.

A veces es difícil explicarlo

-¿Cómo pudiste dejar el piano así por las buenas? -le preguntó con titubeo Sumire-. Si no te apetece hablar de ello, no lo hagas. Es que me parece, no sé cómo decirlo, algo extraño. Hasta entonces habías sacrificado muchas cosas para ser pianista, ¿no es eso?
Myû dijo en voz baja:
-No es que hubiera sacrificado muchas cosas por el piano. Lo había sacrificado todo. Todas y cada una de las cosas consustanciales al crecimiento. El piano me había exigida que le ofreciera cada gota de mi sangre, cada pedazo de mi carne, y yo jamás le había dicho que no. Ni una sola vez.

Haruki Murakami, en Sputnik, mi amor